El color no marca la diferencia

 

Los alumnos llegados de fuera de España se introducen en nuestra lengua a través de clases especiales. Los del IES Cabañas, de La Almunia nos cuentan aquí su experiencia

Alumnos de aulas de español, IES Cabañas de La Alm

Somos alumnos del IES Cabañas, que está en La Almunia de doña Godina. En el instituto estamos 581 alumnos, de los que 177 somos extranjeros de muy diversa procedencia (21 países estamos representados). Algunos llevamos mucho tiempo porque vinimos cuando éramos muy pequeños, otros estamos aquí desde hace unos años y también los hay que acabamos de llegar.

Nuestros padres vienen a España porque en su país no hay mucho trabajo y tienen que irse de allí y venir para trabajar. Cuando los niños llegamos aquí, al principio, resulta muy difícil, pero como hay muchos inmigrantes nos acostumbramos pronto.

Por ejemplo, Valentina, dice que es rumana y que vino a España hace dos años y medio. "Cuando vine, al principio, tenía mucha vergüenza porque yo no sabía hablar español y tampoco tenía amigos; sin embargo, ahora tengo muchos y me entiendo muy bien con todos", explica. En España hay muchos rumanos que ya no quieren irse a vivir a Rumania, pero otros quieren volver lo más pronto posible.

"Soy de Hungría", dice Amadé. "Llevo aquí tres años. Cuando llegué al instituto era todo diferente a mi país. Los profesores eran muy amables, pero cuando me hablaban los compañeros no entendía nada. El primer año no entendía nada y me enfadaba mucho porque se metían conmigo. España me gusta mucho y el instituto también, pero quiero volver a Hungría. Aquí no se hacen excursiones como en el instituto de mi país. Íbamos al bosque para conocer las plantas, nos marchábamos de convivencia y muchas veces salíamos al cine", relata Amadé.

Cuando llegas al instituto haces una prueba de nivel para saber cuánto español conoces. Después, te ponen en un grupo para aprenderlo. Hay cuatro niveles para aprender la lengua: si no la hablas, te ponen en el primer grupo, donde aprendes a hablar y a escribir. Es muy importante porque después puedes hablar con los compañeros españoles. Con el tiempo, tienes que pasar de grupo a un nivel más alto, donde vas a aprender más. En las clases de español, estamos alumnos rumanos, marroquís, húngaros y americanos.

La hora que más nos gusta es el recreo. Cuando toca el timbre, todos los chicos y chicas salen al patio. Unos juegan al baloncesto, otros al fútbol o simplemente hablan. Todos los chicos se agrupan: algunos lo hacen dependiendo del pueblo de donde vienen, del país donde proceden o del curso, y todos están contentos disfrutando los minutos de recreo. Aunque el recreo es largo, nunca es suficiente. Los alumnos también pueden ir a la biblioteca en este tiempo para coger libros, películas o hacer deberes o trabajos en el ordenador.

Tenemos una biblioteca muy grande con diferentes partes: una para libros de francés y de inglés; otra de novelas, poesía... Y la última es para las revistas y películas. Hay también diccionarios de muchos idiomas (rumano, árabe, francés,...). Hay tres ordenadores para los alumnos que tienen que buscar datos en Internet y es que nos gusta mucho porque hay juegos, música, noticias, informaciones... A veces, en clase hacemos ejercicios de lengua, de mates... En las clases de lengua hacemos también ejercicios de la página del Instituto Cervantes o redactamos como ahora. Es importante porque aprendes a escribir y a hacer ejercicios de gramática.

Nuestro instituto es genial porque en él la convivencia es muy buena y todos los que estudiamos aquí, que somos de pueblos y culturas diferentes, nos llevamos muy bien.

 

 

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