El acuerdo

 

Elisa Navarro Sánchez, 3º C IES Juan de Lanuza

Somos lo que ahora conocéis como las cuatro estaciones. Soy Primavera y, aprovechando las vacaciones, mis hermanos y yo hemos decidido juntarnos y conversar, hablar de nuestros inicios, de nuestros esfuerzos por mejorar y hacer la vida más cómoda a los habitantes del planeta. Invierno, el mayor de todos, no ha podido acompañarnos; sus obligaciones son ahora más importantes.

Os contaremos cómo empezó todo, lo difícil que nos resultó este trabajo, el trabajo más largo y costoso de nuestra vida, pero el más maravilloso. Hace muchos años no existíamos. Todo era extraño para nuestros habitantes. El tiempo inestable los agotaba, actuábamos a la vez. Era una mezcla confusa que no conducía a ninguna parte. ¿Te acuerdas? Verán cómo se nos encogía el corazón al ver la tristeza en el rostro de aquel agricultor. Sus patatas no crecían.

¿Y tú, Otoño, recuerdas aquel jardinero, qué culpa acumulaba, al tener que explicarle a su mujer una y otra vez que lo suyo no era la jardinería? Todo era culpa nuestra. ¿Por qué hacer infelices a las personas por una falta de acuerdo? Estas fueron unas de las muchas razones para cambiar de rumbo y lograr que este planeta tuviera las temperaturas más estables.

Fue costoso decidir. Nadie quería ser la estación fría y sí, en cambio, la estación cálida. Nuestra piel no estaba preparada para soportar las temperaturas límites.

Invierno, como era el mayor, decidió quedarse con la época más fría y dura; y Verano, con la más cálida, él era el pequeño. A mí me apasionaban las flores, mi vida estaba llena de nuevos proyectos y sueños a los que hacer brotar. Y tú, Otoño, que eres el más conformado, te quedaste con la caída de las hojas, aunque te costará verlas caer, después de haberlas tenido tan cerca.

Así, cada persona elige con cuál de nosotros se siente más identificado y puede disfrutar más intensamente de su época favorita del año. Cuando dimos a conocer nuestro trabajo, ya terminado, Antonio Vivaldi nos dedicó aquel maravilloso concierto, resumiendo en cada movimiento cada una de nuestras personalidades. En estos momentos, Invierno está cumpliendo su trabajo, y los meteorólogos comunican que una inmensa nevada cubre ahora nuestro suelo. El frío intenso durará los próximos veinte días. Pronto podré empezar a trabajar y sustituir así a mi hermano Invierno, que estará agotado. Yo, después de tan larga temporada de descanso, traigo fuerzas para hacer brotar las flores y haceros dulce compañía durante largo tiempo.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón