¡Suspendidos!

 

Uno de cada tres alumnos de ESO deja los estudios antes de conseguir el título

Ruth Mayayo (Periódico del Estudiante)

El fracaso escolar gana terreno en Aragón y en España. Pero ¿a qué se refieren los expertos cuando hablan de esto? El fracaso escolar se calcula a partir del número de alumnos matriculados en ESO e indica el porcentaje de población que no obtiene el título. En el año 2006, el 30,8% de los estudiantes españoles abandonaron su formación sin haber conseguido su reconocimiento.

Pero además, el nivel de quienes siguen en clase es cada vez peor. El informe PISA (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes) sobre el rendimiento académico de alumnos de 15 años revela que hay más alumnos españoles que no alcanzan los niveles mínimos en lecto-escritura, en matemáticas y en ciencias que la media europea. Y, paralelamente, el porcentaje de alumnos que alcanzan un alto nivel de excelencia es bastante menor. A esto hay que sumar los datos que evidencian que el 31% de la población entre 18 y 24 años no ha completado la Educación Secundaria. Lo que resulta más significativo es que de esa media el 35,8% corresponde a varones y el 23,8% a mujeres. En algunas comunidades como Aragón, esa diferencia es casi el doble: 36,8% abandono masculino y 20,2% femenino.

FINLANDIA, UN REFERENTE

Como ejemplo positivo, los profesionales de la educación se fijan en países como Finlandia. Allí, los profesores tienen una fuerte formación y gozan de una alta consideración social. "Su gasto educativo es el 6,24% de su PIB, la escuela pública es muy mayoritaria, la institución escolar se entiende como una comunidad de aprendizaje, existe una gran autonomía de los centros, la ratio profesor/alumno es baja, existe un tratamiento de la diversidad por intereses; se tiene un gran respeto por los docentes y a los más competentes se les sitúa en los primeros cursos de primaria; los centros están dotados de enfermerías pediátricas, de psicólogos y trabajadores sociales y se da una orientación escolar efectiva", explica Juan Antonio Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía y jefe del departamento de Orientación del IES Tiempos Modernos de Zaragoza.

Otro punto negativo relativo al fracaso escolar en España es que aquí sólo el 66% de los alumnos de Secundaria está escolarizado en el curso que le corresponde a su edad, según datos del Instituto Aragonés de Estadística en 2008. En Aragón, se pasa de una tasa del 91,64% en el caso de los chicos de 8 años y de un 93,37% en el caso de las chicas, a un 52,38% para los varones y a un 65,20% para las mujeres, en la franja de los 15 años. Juan Antonio Planas llama la atención acerca de la diferencia entre el rendimiento escolar femenino y el masculino. "Diferencias que se van agrandando cada año en todos los niveles educativos", indica.

DIFERENCIAS ENTRE HOMBRE Y MUJER

Para explicar este hecho, Juan Antonio Planas señala que hay diversas teorías. Asegura que el pediatra Jay Giedd, director del Instituto de Salud Mental de Bethseda (Estados Unidos), ha presentado un estudio en donde demuestra que las chicas alcanzan la madurez cerebral antes que los chicos. Además, Planas recuerda que en 1995 se publicó en la revista Science la investigación de un equipo de neuropsiquiatras sobre diferencias fisiológicas en los cerebros de hombres y mujeres. Según los resultados, la zona del cerebro que más energía consume en los varones es la límbica --se vincula con la agresividad, pero ofrece mejores aptitudes para el razonamiento, la orientación espacial o la previsión de trayectorias curvas--, mientras que en las mujeres es la cingular --se relaciona con las capacidades simbólicas y de ideación, habilidades verbales y emocionales incluso también en cuestiones relacionadas con el cálculo--. La estimulación ambiental, por su parte, contribuye a que estas diferencias sean todavía mayores.

Basándose en su experiencia, Planas asegura que la diferencia fundamental en las aulas es que "los chicos maduran más tarde". Además, "la inteligencia emocional asociada a uno y otro sexo es claramente diferente. Las chicas poseen más empatía, más perseverancia en la tarea, más constancia para realizar actividades poco agradables y más habilidades verbales, lo que supone mejor adaptación al mundo escolar", señala este psicopedagogo. Por otro lado, "los chicos tienen menos capacidad para controlar sus emociones y pulsiones, menos tolerancia a la frustración, menos capacidad para demorar la recompensa", precisa. El orientador del IES Tiempos Modernos considera que si a todo esto se suma el diferente desarrollo de algunas zonas cerebrales y la influencia de estímulos externos, "la diferencia en el rendimiento de chicos y chicas es cada vez más considerable".

En la red: www.elperiodicodearagon.com

 

 

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