La era Obama

 

La concesión del Nobel de la Paz al presidente de EEUU en su primer año de mandato suscita polémica y alabanzas

Ruth Mayayo (Periódico del Estudiante)

La Obamamanía parece no tener límite. Apenas nueve meses después de comenzar su mandato, cuando aún se escuchan los ecos de la victoria política y el líder mediático estaba empezando a dar paso al presidente, llega una noticia que ha levantado una polvareda mediática: Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, ha sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2009. Una noticia sin precedentes, ya que esta es la primera vez que se otorga un Nobel de la Paz a un presidente de EEUU en activo.

La noticia del galardón, que es uno de los premios más importantes del mundo, ha sido recibida con estupefacción al entregarse a un mandatario que lleva tan poco tiempo en su cargo. Las corrientes más críticas aseguran que en un periodo de tiempo tan breve, Obama no ha tenido tiempo de hacer nada y que la decisión es prematura y de tipo político, dado que Obama ha realizado pocos progresos tangibles, mientras intenta resolver desafíos que van desde la guerra en Afganistán y el conflicto palestino israelí hasta los estancamientos nucleares con Irán y Corea del Norte. Los moderados afirman que este premio es más un estímulo a la acción que un reconocimiento a lo realizado. Algunos analistas consideran que el premio es un golpe en la cara a Bush de parte de la clase dirigente europea, la cual ha resentido lo que vieron como arrogancia e imprudencia en asuntos internacionales.

Y los miembros del Jurado del Nobel se preguntan: "¿Quién ha hecho en este año pasado más por la paz en el mundo que Obama?". Además, "rara vez una persona captura la atención mundial en la misma medida que Obama y da esperanza a su pueblo por un futuro mejor", dijo el comité.

El protagonista asegura sentirse halagado y poco merecedor del elogio al estar a la par con "figuras de cambio" en la historia, que han ganado anteriormente el premio. "No veo esto como un reconocimiento a mis propios logros, si no más bien como una afirmación al liderazgo americano en nombre de las aspiraciones de la gente en todas las naciones», expresó. Y, frente a comentarios que sugieren que no debería aceptarlo, responde: «Aceptaré este premio como un llamamiento a la acción, un llamamiento a todas las naciones a hacer frente los desafíos comunes del siglo XXI». De momento, se ha confirmado que Obama viajará a Oslo para recibir el premio en persona, el próximo 10 de diciembre.

Por el desarme nuclear

El Comité Noruego del Nobel alabó a Obama por «sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos», destacando su nuevo impulso para el desarme nuclear y su acercamiento al mundo musulmán. En su corto mandato, Obama ya ha sido reconocido ampliamente por mejorar la imagen internacional de Estados Unidos tras el mandato de George W. Bush de ocho años. Si cuando salió elegido ya se comentaba lo difícil que le iba a ser a Obama gobernar y estar a la altura de las expectativas de los millones de personas que habían confiado en él como el salvador de la actual situación de crisis, el haber sido Premio Nobel de la Paz casi antes de arrancar va a acrecentar, sin duda, el peso de la carga que lleva.

Además, Obama reconoció, mientras aceptaba el premio, que es el comandante en jefe de un país que está peleando en dos guerras. «Tenemos que enfrentarnos al mundo como lo conocemos», precisó. El mandatario recibió el reconocimiento el mismo día en que tenía programada una reunión con su consejo de guerra para evaluar el envío de miles de soldados adicionales a Afganistán en la lucha contra los talibanes. No obstante, líderes como Nelson Mandela y Mijail Gorbachov, ambos premios Nobel de la Paz, le felicitaron y alabaron la decisión. Por contra, el portavoz talibán Zabihulá Muyahid dijo a Reuters por teléfono desde un emplazamiento desconocido que es absurdo que el ganador sea un hombre que ha ordenado el envío de 21.000 soldados adicionales a Afganistán.

Este año, el Nobel de la Paz ha alcanzado un récord de candidaturas, 205. Obama se ha impuesto, entre otros, a activistas chinos y rusos y a la Coalición contra las Bombas de Racimo (CMC). El de la Paz es el galardón más esperado a escala internacional de la ronda Nobel y ha seguido al de Literatura, que recayó en la escritora rumano-alemana Herta Müller, considerada la voz de los desposeídos y representante de la minoría germana en Rumanía. En esta edición, se han impuesto los nombres femeninos entre los galardonados. Aunque el ganador del Nobel de la Paz ha eclipsado en cierto modo a las demás categorías. Es la era Obama. En directo.

 

 

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