Letras sin violencia

 

Cesidio García, alumno de 4° de ESO del IES Jerónimo Zurita, gana el premio de redacción de la Asociación de Víctimas del Terorrismo

Salvador Blasco, IES Jerónimo Zurita

Una ciudad sin violencia era el lema de la séptima edición de los premios de la Fundación Víctimas del Terrorismo 2009 Fomento de la Educación y Cultura de la paz, convocada para Prensa, Radio y Televisión y en la modalidad de trabajos escolares. En las bases de esta última, se aceptaban trabajos de Dibujo y de Redacción, en las categorías de Educación Secundaria y Bachillerato. Cesidio García del Río, alumno de 4° de ESO del IES Jerónimo Zurita, fue uno de los ganadores de la categoría de 3° y 4° de ESO.

En los centros de enseñanza se llevan a cabo programas y actuaciones concretas y multidisciplinares para conseguir una educación en valores y, además, están establecidos una serie de proyectos y protocolos para lograr una verdadera convivencia entre todos los integrantes de las diferentes comunidades educativas. En este sentido, una vez conocida la convocatoria del premio, fue informado el alumnado al que iba dirigido para animarle a la participación.

Así y a lo largo de cinco folios de extensión, Cesidio García elaboró un relato El síndrome García con una serie de acontecimientos relacionados directamente con el lema de la convocatoria. En él no se hace referencia solamente a esa lacra brutal que padecemos toda la sociedad española; esa lacra de terrorismo injustificado e injustificable que salpica desde hace décadas a miles de familias y de instituciones: "La cuestión es que todos nos sentimos solidarios con ellos, pero quizá pensamos que han tenido mala suerte y, de alguna forma, no somos conscientes de que esto le puede suceder a cualquiera ¡A cualquiera!"

Además de estas manifestaciones de violencia, el relato se centra también en la denuncia de la violencia verbal y en los casos silenciosos pero traumáticos de bullying que se dan en los centros de enseñanza: "Jaime Purrela comenzó a incordiarme a diario. Me sometió al hoy denominado bullying que, por aquel entonces no tenía nombre y, por tanto, tampoco debía tener importancia. Al principio se trataba de molestarme verbalmente, luego..., que si se le escapaba una colleja o una zancadilla y, rápidamente, me convertí en su principal saco de entrenamiento. Consiguió amargarme durante todo el curso sin que yo hiciese nada por defenderme físicamente y es que, ya por entonces, sentía repulsa hacia cualquier tipo de violencia. () Si el mero deseo malvado de un crío inconsciente me causó tanto daño... ¿Qué es lo que sentirían las víctimas y los familiares de otros atentados?".

Experiencia en Israel

En otro momento, el autor del relato rememora un viaje a Israel en el que tuvo una experiencia sobrecogedora: "Tardamos poco en comprender qué pasaba: Tanto los chicos palestinos como los israelíes habían hecho un agujero en el bloque de cemento por el que se comunicaban e intercambiaban objetos. Pedían a gritos silenciosos una ciudad sin violencia. Si unos chavales eran capaces de ver en el otro a un compañero, ajenos al conflicto que tantas vidas estaba segando, ¿no podrían los adultos aprender de ellos e intentar zanjar sus diferencias mediante el diálogo?".

Por último, tras reconocer que este síndrome está afortunadamente muy extendido, hace la siguiente reflexión: "No importa cuál sea el motivo de la violencia. Siempre es injustificable. Es igual si los violentos intentan cubrir sus acciones alegando razones políticas, religiosas o con cualquier otra excusa. El resultado siempre es el mismo: Seres humanos que sufren y que se ven obligados a cambiar su vida, sin posibilidad de recuperarla".

Este trabajo es el que llevó a Cesidio García, a la entrega de premios, que tuvo lugar en la Asociación de la Prensa de Madrid. En un acto sencillo, entrañable y emotivo, tanto la presidenta de la fundación, Maite Pagazaurtundúa, como el presidente de la Asociación de la Prensa, Fernando González Urbaneja, fueron entregando los diferentes galardones haciendo una pequeña referencia al contenido de cada uno de los trabajos.

Ambiente de solidaridad total

Cabe resaltar que al acto acudieron tanto los ganadores como sus respectivos docentes. La presencia de los familiares del alumnado también fue notoria y abundante hasta tal punto que el verdadero premio fue el ambiente de solidaridad y de amistad, conscientes todos de dónde estábamos, con quiénes y por qué. Además, se entregaron placas conmemorativas y euros para los alumnos y para los colegios e institutos.

El jurado, constituido en la fundación para valorar y conceder los premios escolares Una ciudad sin violencia 2009, otorgó el Premio de Dibujo (Primaria) a los alumnos de 1° B del CEIP Lope de Vega, de Ceuta; a los alumnos de 4° A y 4° B del Colegio Ntra. Sra. de la Granada, de Llerena (Badajoz). El premio de Dibujo (1° y 2° de ESO) lo ganaron los alumnos de 1° de la ESO del Colegio San José, de Ontinyent (Valencia). El premio de Redacción, en la modalidad de 3° y 4° de ESO fue compartido entre el alumno de 4° de ESO del IES Jerónimo Zurita de Zaragoza, Cesidio García del Río, y el alumno de 4° de ESO del IES Hermanos Amorós de Villena (Alicante), Alejandro Fernández Gutiérrez. El premio de Redacción, en la modalidad de 1° y 2° de Bachillerato fue para la alumna de 1° de Bachillerato del Colegio Calasancio de Madrid, Loreto Castilla Fernández.

Desde estas líneas, queremos animar al profesorado y al alumnado a participar en los diferentes concursos que se convocan para fomentar la creatividad en diferentes áreas, fomentar el trabajo en equipo y reflexionar sobre esos valores que, sin duda, garantizarán la convivencia en paz.

 

 

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