Berlín renace

 

La capital, símbolo de la reunificación alemana, celebra los 20 años sin muro

Ruth Mayayo (Periódico del Estudiante)

Berlín es una ciudad con espíritu propio. Probablemente, todas las ciudades tengan el suyo, pero en el caso de la capital alemana, su temperamento flota en el ambiente y el visitante lo respira, lo percibe y lo asume nada más llegar. La majestuosa puerta de Brandemburgo te hace toparte de frente con la historia europea más reciente. En Berlín se respira paz. Quizá porque durante mucho tiempo ha sido víctima de una violenta separación, la que marcaba un muro de más de 40 kilómetros que partía Berlín en dos, como una herida abierta con un cuchillo.

El llamado Muro de la vergüenza separaba el Berlín Oriental, capital de la antigua República Democrática Alemana (RDA), en manos del socialismo de cuartel que practicaba la antigua URSS, del resto de la Europa occidental y, principalmente, de la otra mitad de Berlín, el que estaba en manos de los aliados, Berlín Occidental, de la República Federal Alemana (RFA).

Su construcción se remonta a 1961, 12 años después de que la ciudad se repartiera como un botín entre los vencedores de la II Guerra Mundial. En ese tiempo, entre 1949 y 1961, más de tres millones de personas abandonaron la RDA desde Berlín Oriental. Además, para muchos polacos y checos, Berlín Occidental se convirtió en la puerta hacia occidente. A menudo, escapaban por allí jóvenes bien formados, lo que constituía una amenaza a la economía de la RDA. Eso hizo pensar a las autoridades orientales que había que frenar ese flujo de emigración. Durante la existencia del muro, las fugas a Berlín Occidental se redujeron a unas 5.000. Aún así, se estima que más de 200 personas murieron por disparos al intentar cruzarlo y otras 200 resultaron gravemente heridas. No obstante, el número exacto de víctimas está sujeto a disputas y no se conoce con seguridad.

El reparto dejó a familias separadas por un infranqueable telón de acero que se prolongó hasta la caída del muro, el 9 de noviembre de 1989, fecha de la que ahora se conmemora el 20 aniversario.

El Mundo cambió con la caída del muro

Al final de una conferencia de prensa retransmitida en directo por televisión, a últimas horas de la tarde del 9 de noviembre de 1989, el Secretario de Agitación y Propaganda del Partido Socialista Unificado de la RDA, Günter Schabowski, anunció incidentalmente la aprobación de un decreto que permitía a los ciudadanos de la antigua RDA viajar sin limitaciones fuera de las fronteras de la misma.

Los berlineses se echaron a la calle y derribaron con sus propias manos el muro que los había separado durante más de 25 años. Las televisiones de todo el mundo retransmitieron en directo un acontecimiento histórico que fue el detonante de una secuencia posterior en la que se encadenaron la reunificación de las dos Alemanias, el estallido interno de la Unión Soviética, el término del Pacto de Varsovia y la guerra en la antigua Yugoslavia. Todo esto, entre 1989 y 1991, año en el que EEUU comenzó la Guerra del Golfo, que lo enfrentó a Irak y cuyo conflicto aún colea.

Hoy, lo que queda del Checkpoint Charlie --el más famosos de los antiguos pasos fronterizos del muro-- es una visita ineludible para los turistas que hasta cuenta con un museo, mientras la ciudad sigue trabajando en una reunificación que ya dura 20 años, la de las dos Alemanias, la Occidental, marcada por la libre economía de mercado y el capitalismo; y la socialista, que ha pasado a la historia. Y es que la caída del muro de Berlín supuso el principio del fin de la era comunista. Se acabó la guerra fría. Y comenzó el reinado de los EEUU y el despuntar de Europa como una potencia unida. Con Alemania, como principal motor económico, a la cabeza.

Visita: www.berlin.de

 

 

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