¿Cómo que sin Navidad?

 

Miguel Vela Tafalla, 4º ESO El Pilar Maristas

--¡Pero la gente no lo va a entender! ¡Nosotros no podemos trabajar juntos!
--¡Relájate, Nicolás! Aún no te lo he explicado. Da por hecho que a mí tampoco me hace mucha gracia trabajar contigo.
--No hay nada que explicar, la cosa está bien clara. Vosotros, en enero, para acabar; y yo les doy algunas cosillas el 25 de diciembre para que no se aburran.
--Este año no va a haber 25 de diciembre.
--¿Cómo?
--Ni 6 de enero.
--¿Se te ha ido la bola, Gaspar?
--Es lo único que nos queda. La situación es desesperada.
--¿Pero de qué hablas?
--¡Nicolás! Tú siempre tan idealista... ¿Es que no has notado nada raro en los informes de regalos de este año?
--Pues francamente, no. Lo de siempre: mucho juguete, mucho móvil, mucho ordenador portátil, mucho de todo.
--Ya, y ¿qué me dices de lo de "cómo te has portado"?
--Pues como siempre también, todos mal, ¿no? ¡No me digas que tan buenos han sido que tenemos que regalarles más cosas!
--No, precisamente.
--¿Entonces?
--Pues lo que te digo, ni 25, ni 6, ni nada.
--¿Pero lo has hablado con estos?
--Claro, Melchor dice que mejor, que menos trabajo y Baltasar, que ellos se lo han buscado.
--Bueno, pero algo podremos hacer, ¿no? ¿Por qué no hacemos una vista general?
--Lo hemos probado todo.
--¿Y?
--Fatal. No tuvieron mejor idea en el 97 que firmar el Protocolo de Kyoto...
--¿Qué ha pasado?
--¡Venga Nicolás! ¿Pero en qué mundo vives? Te pegas todo el día diciendo que vaya calor hace.
--¿Y eso qué tiene que ver?
--Sencillo: calentamiento global. ¡Adiós a la casita de vacaciones de Papá Noel!
--¿En serio? Bueno, si te digo la verdad, últimamente estaba pensando en mudarme, carece completamente de sentido que un tío que tiene que recibir un montón de correo, conocer a un montón de gente y viajar por todo el mundo, viva así de alejado de la sociedad. Vosotros sí que os lo montáis bien en el desierto, ¿eh?
--Sí, mogollón. Más cambio climático, más calor.
--A ver, vamos a mirarlo por otro lado... ¿Qué me dices de las guerras? Últimamente tenemos una situación bastante aceptable, ¿no?
--¡Últimamente, pero es que por la historia del siglo XX deberíamos pegarnos un milenio sabático!
--Pero eso ya ha pasado.
--Relativamente, hoy en día es lo mismo. Los mismo odios, los mismos conflictos. Lo que pasa es que se quedan algo más quieticos, que tampoco mucho, y simplemente se ponen verdes unos a otros. Igualmente deplorable. De todas maneras, tampoco es que tarden mucho en tomar las armas, con la excusa de las misiones humanitarias ahora el ejército es una oenegé y declarar la guerra es buscar la paz...
--Gaspar, así no vamos a ninguna parte.
--Ya te he dicho que lo hemos mirado todo.
--Pero algo se podrá hacer. ¿Habéis pensado en regalar sólo a la gente que sí que lo merece?
--No pensamos hacer eso. Hace ya dos mil nueve años que establecimos que los regalos se dan a la sociedad, que esto no es cuestión de que cada uno se porte bien, sino de que se comporten con los demás.
--Vosotros siempre tan intransigentes. ¿Cuánto hace que nadie revisa todas esas absurdas leyes?
--¿Absurdas? ¿Por qué íbamos a cambiarlas? Nicolás, por favor, la gente es exactamente igual. Que unas veces haya habido más guerras o menos es simple casualidad, ¡es humanamente imposible estar 21 siglos en guerra continua! ¡Hasta nosotros acabaríamos involucrados por cualquier cosa!
--Pues parece que sí que lo tenéis bien mirado.
--Ya te lo he dicho, de todas maneras quizás si miráramos asuntos más actuales...
--Eso está mejor. ¿Qué me dices de el increíble cambio en la mentalidad de los hombres con respecto a las mujeres?
--¿Qué me dices de la violencia de género?
--¿La mayor tolerancia de las gentes?
--¿Quizás te refieres a la xenofobia y la homofobia?
--¡Eso ya no existe en la sociedad!
--Eso creen ellos, pero simplemente está de moda que está mal visto, no es políticamente correcto. Son esclavos de lo políticamente correcto, no son ellos mismos, son lo que políticamente tienen que ser. Menos mal que nosotros podemos verlos desde fuera.
--¿Y qué veis vosotros desde fuera? Si no hacéis más que quejaros.
--Nicolás, sabes que yo siempre he tratado de convencer a Melchor y a Baltasar cuando se han puesto pesados con estos temas. Lo he meditado mucho.
--¿Y ya no puedes, Gaspar? Me veo incapaz de aceptar una Navidad sin regalos, sinceramente. ¡Navidad y regalos van completamente unidos!
--Tranquilo, tenemos la crisis como excusa.
--Maldita sea, Gaspar, ¿no será ése todo el problema, que no tenéis con qué pagar los regalos?
--No me hables en ese tono, claro que no. Bien barato está el carbón.
--Pues aunque sea, ya podríamos repartir un poco de carbón.
--Hace siglos que no repartimos carbón y de todas maneras no habría suficiente para todo el mundo. Yo me marcho ya.
--Sigo sin entenderlo mucho, pero bueno.
--Adiós, Nicolás.
--Adiós, Gaspar. Descansad este año, observad el mundo. Os aseguro que esta Navidad podría estar llena de regalos. Allá vosotros. Saluda a Melchor y Baltasar.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón