Espejismo

 

Ignacio Bescós Baquero, IES Pirámide

Era la noche de todos los Santos y me fui muerto de miedo a mi habitación, después de escuchar una de tantas historias de mi abuelo alrededor del hogar.
Me quedé dormido después de estar dando miles de vueltas en la cama, mirando a la ventana, a la puerta del armario, encendiendo varias veces la lámpara de la mesilla.
Abrí los ojos de golpe, creí que el corazón me iba a salir del pecho, eché la ropa hacia atrás y me puse en pie, mis piernas parecían flanes y creía tener hormiga en el estómago.
En la puerta del cuarto había alguien, levanté la mirada para saber quién podía ser, me restregué los ojos y miré al instante después de identificar qué o quién era ese ser.
Di un fuerte grito y cerré rápidamente la puerta. Me puse bajo la cama y cerré los ojos asustado. Temblando de miedo oí como la puerta se abría, lo supe por que mi puerta cuando está a medio abrir chirría un poco. En ese momento pude ver las gigantescas manos que tenía, con unos largos y huesudos dedos. Los pies de aquel ser ¡eran enormes!, con uñaslargas y sucias. Llevaba una capa rojo sangre rasgad por las mangas y la parte de abajo, el rostro era indescriptible, espantoso, y el pelo como púas de puercoespín.
Bajo la cama yo decía una y otra vez "no hay nadie en mi habitación, es mi imaginación, no, no hay nadie...", pero en ese momento vi cómo una espada bien afilada traspasó mi cama llegando hasta el suelo donde por unos milímetros tan solo no me atravesó a mí.
Cerré los ojos para no verle y me quedé dormido. A la mañana siguiente me desperté en el suelo frío y húmedo. Me puse en pie con cuidado mirando a un lado y a otro.
Me fijé en la cama no había ninguna marca de cuando la espada atravesó por completo mi cama. Bajé a la cocina a desayunar y abrí el armario para coger los cereales y... Allí estaba la cabeza del monstruo. Me volví y vi a mi hermana partiéndose de risa a mi costa, ya que me asusté al ver de nuevo ese rostro.
Pero lo que yo no sé es como desapareció la marca de la espada de la cama. ¿Todo lo que viví anoche fue en realidad una pesadilla? O ¿fue una broma de mi hermana? ¿Existen en realidad los monstruos?
Lo que yo si sé es que esas imágenes no las he vuelto a tener.

 

 

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