Debate nuclear

 

El anuncio de la construcción de un cementerio nuclear en España reabre el debate sobre las fuentes de energía y las medidas de seguridad.

Ruth Mayayo (Periódico del Estudiante)

Hace tiempo que en España no se hablaba tanto sobre energía nuclear. Pero el anuncio del Gobierno de crear un almacén temporal centralizado (ATC), conocido como cementerio nuclear, ha suscitado un gran debate. Primero, en torno a la conveniencia y a los peligros que entraña el uso de la energía nuclear frente a las nuevas energías alternativas. Después, porque los municipios que se han presentado voluntarios para acoger el proyecto lo han hecho al margen de sus partidos, fundamentalmente PSOE y PP, lo que ha sido fuente de desavenencias internas.

Finalmente, once municipios han presentado su candidatura para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares. Las candidaturas, que proceden de cinco Comunidades Autónomas distintas, serán analizadas ahora por una comisión que en los próximos días publicará una lista con las aspirantes admitidas y las excluidas. Las candidatas son Albalá (Cáceres), Ascó (Tarragona), Congosto de Valdavia y Lomas de Campos, ambas en Valencia, Melgar de Arriba y Santervás de Campos, en Valladolid, Torrubia de Soria (Soria), Yebra (Guadalajara), Villar de Cañas (Cuenca), Villar del Pozo (Ciudad Real) y Zarra (Valencia).

La ubicación del cementerio nuclear también ha generado concentraciones ciudadanas a favor y en contra del mismo. Todos los municipios, excepto Ascó --con una población censada de 1.608 personas--, tienen menos de 1.000 habitantes, siendo Torrubia el más pequeño de todos con apenas 79 vecinos. Muchos ayuntamientos próximos a las localidades candidatas han expresado su oposición y los grupos ecologistas han manifestado su protesta, alegando que los desechos continuarán siendo tóxicos durante cientos de miles de años. Sus defensores afirman que es seguro y destacan la creación de empleo que supone para la región.

La necesidad de la creación un cementerio de este tipo viene motivada porque el Gobierno estima que las centrales nucleares han acumulado 6.700 toneladas de residuos y no tendrán dónde almacenarlos a partir del 2013. Por residuo radiactivo se entiende cualquier material o producto de desecho para el cual no está previsto ningún uso, que contiene o está contaminado con radionucleidos en concentraciones o niveles de actividad superiores a los establecidos por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear.

La mayor parte de los residuos radiactivos que se generan en España son de muy baja, baja y media actividad, y proceden de los hospitales, los centros de investigación, la industria o de las propias centrales nucleares. Aunque estos desechos (ropa de trabajo, instrumental médico, material industrial o restos del desmantelamiento de centrales nucleares) pierden parte de su radiactividad con los años, son contaminantes durante un siglo, por lo que necesitan un tratamiento y acondicionamiento especiales y una instalación adecuada para realizar estos procesos. En España, todos esos materiales se guardan en el Almacén Centralizado de El Cabril, en Hornachuelos (Córdoba), que fue construido por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA).

Para el resto, para los residuos de alta actividad (aquellos cuya actividad perdura durante cientos de años), el Gobierno construirá el Almacén Temporal Centralizado (ATC), que albergará los residuos radiactivos procedentes de las centrales nucleares, fundamentalmente el combustible gastado en esas instalaciones. Mientras, esos residuos de alta actividad están acumulados en las piscinas de las propias centrales y, temporalmente en Francia, aunque a partir del próximo año España deberá abonar al país vecino unos 60.000 euros diarios por el almacenaje de los mismos.

Ante el temor suscitado en algunos sectores, la vicepresidenta Fernández de la Vega asegura que estos almacenes "son seguros, están de acuerdo con las condiciones medioambientales y se están implantando en muchos sitios de Europa".

Además, según el Ministerio de Industria, este almacén dará trabajo a unas 300 personas al día, como media, durante los cinco años de la primera etapa, y a más de un centenar durante el resto de su vida útil. En los 20 años posteriores a su inauguración, el futuro almacén recibirá 6.700 toneladas de materiales. La empresa encargada de gestionarlos asegura que el riesgo del transporte es nulo. Pero por si acaso, ya trabaja para reforzar la seguridad. Más vale prevenir.


 

 

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