Aunque tú no lo sepas...

 

Lola, Colegio Alemán

Querido Raúl:

Tengo que decirte algo muy importante. Es algo que llevo queriendo contarte desde esos pasados años en preescolar, cuando tú, aprovechando tu madurez de la primaria, metías sin piedad las cabezas de mis pobres barbies en agua oxigenada y ya no les podía hacer esos moños que tanto me gustaban porque se les caía el pelo, o cuando utilizabas tus sabios chantajes para que te cambiara mi almuerzo de galletas príncipe por tu bocadillo...

Aunque parezca increíble, cada día yo suspiraba por que me hicieras alguna de estas cosas, por que te acercaras, o simplemente por que me mirases. Claro, eso pasó hace muchos años y yo era aún más pequeña de lo que soy ahora. Pero me temo que estos sentimientos que en mi infancia sentía por ti no han cambiado, y te quería decir simplemente que te quiero.

En realidad pensaba que estas palabras nunca te las llegaría a decir directamente (aunque sea por escrito), porque teniendo en cuenta que estuviste saliendo con mi hermana varios años y que justo a mis mejores amigas eras el que más les gustabas cuando ella y tú cortasteis, hacía que se me complicasen un poco las cosas.

Sé que pensarás que soy una niña pequeña obsesionada y que no sabe lo que dice, pero créeme, aunque tan sólo tenga doce años tú has sido y eres el único amor que ha pasado por mi vida y sé muy bien lo que siento.

Es algo cruel decir esto, pero es cierto que cada vez que mi hermana se pone enferma y no va a clase hay una parte de mí que salta de alegría, porque sé que a la salida es casi seguro que vas a pasar por mi clase y vas a preguntar por mí, para que recoja sus deberes. Recuerdo esa temporada que te pasabas tanto por mi casa, cuando me revolvías el pelo, o una sola caricia, una sonrisa tuya, hacían que mi día a partir de ese momento se convirtiese en el más feliz.

Esto no se lo cuentes a nadie, pero hay veces que me encierro en mi cuarto y lloro. ¿Cómo te ibas a fijar tú en una criaja de doce años regordeta y fea?

Y sobre todo después de haber estado con la modelo de mi hermana, que debe ser que cuando está con chicos se vuelve lista, porque lo que es en casa... pocas luces le veo. Pero, a pesar de que cuando pienso estas cosas me pongo muy triste, no quiero darte pena.

De todas formas, no te preocupes si no sientes nada por mí, no me extrañaría puesto que casi me sacas diez años, y como ya he dicho, seguramente me verás como alguien que casi necesita llevar chupete. Pero mantengo la esperanza, ¿Para qué perderla? Yo sólo quiero que sepas que seguiré aquí esperándote, siempre.

Te quiero

 

 

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