Gato viejo

 

Pablo Yus, El Pilar Maristas

Una cegadora luz naranja ocultaba con un manto de polución la hermosa noche estrellada que adornaba el cielo. Las estrellas, envidiosas de semejante brillo, no podían sino contemplar frustradas como la luz artificial que irradiaban las farolas y lámparas les robaba el protagonismo de la noche. Tras este luminoso escudo se alzaba imponente una inmensa selva negra, vertiginosos rascacielos crecían en pos de la luna mientras miles de luces salpicaban sus fachadas creando un contraste de ensueño. Una gran ciudad en mitad de la llanura. Como un monstruo de acero y hormigón con incontables ojos luminosos, constantemente alimentado por carreteras que formaban una telaraña a su alrededor.

Un gato viejo se paseaba por entre los tejados, quebrantando la gravedad y sin reparo por las alturas. Saltaba ágilmente entre edificios, la ciudad era su hábitat, su ecosistema, su hogar... Conocía cada palmo, cada baldosa, cada alfeizar. Como una pantera se paseaba orgullosa por su jungla, el negro felino curvaba su cola al son de la brisa. Ascendió con habilidad una escarpada fachada y se acomodó en la cumbre del tejado. Altivo y satisfecho observó su entorno. A todos lados se alzaban enormes edificios como agujas que trataban de sesgar el cielo. Más abajo la vida se sumía en un océano de luces y color. En este mundo, en el suelo de la selva, luces de todas clases, insoportables estruendos e hipnotizantes olores se entremezclaban creando una atmósfera artificial en el interior de la metrópolis.

No era un lugar hecho para un gato viejo y no conservaba buenas experiencias de sus inmersiones en este mundo; sin embargo, otros seres se sentían como en casa cuando deambulaban por las aceras y hacían rugir sus máquinas de metal. El gato negro les observaba con mucha curiosidad, esta era su mayor afición. Se interesaba por observar a los seres que, en vez de adaptarse al medio que se les había otorgado, habían creado el suyo propio a partir de éste; y no tenían reparos de compartirlo con viejos gatos de ciudad.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón