Oro español

 

El deporte en España vive una época de éxitos difícilmente repetible con figuras como Nadal, Gasol o la selección nacional de fútbol

Fernando Mantecón (El Periódico del Estudiante)

No hace demasiado surgía un grupo en la red social Facebook llamado "Soy español, ¿a qué quieres que te gane?" Bajo el humor se disfrazaba una realidad que está sorprendiendo al mundo, como es la extraordinaria generación de deportistas que están abarrotando de éxitos las vitrinas del deporte español. El tema ha llenado páginas y páginas de periódicos y horas en radio y televisión, pero no por ello se llega a ninguna conclusión del todo satisfactoria. Probablemente, sea imposible hallarla. Pero siempre es interesante analizarlo.

Lo que es incuestionable son los éxitos en todas las disciplinas: El último Open USA de Rafa Nadal, con el que suma nueve ´grandes´; el Campeonato Mundial de Fútbol de Sudáfrica, este verano, que les ha valido para ganar el Príncipe de Asturias de los Deportes; el tercer Tour de Francia de Alberto Contador; el segundo anillo de la NBA para Pau Gasol como jugador de los Lakers; el liderato del mundial de Moto GP de Jorge Lorenzo, seguido por Dani Pedrosa --por no hablar de las otras categorías--; la selección de baloncesto, que si bien este año se tuvo que conformar con el sexto puesto tiene un palmarés reciente envidiable o el tercer puesto y la buena racha de Fernando Alonso, por poner algunos ejemplos.

Se suele recurrir a la explicación de que el inconsciente colectivo español era más bien pesimista, quizá por ser un país de segunda fila hasta épocas recientes en el terreno económico y social, fruto de la dictadura. Esta nueva generación, alejada de fantasmas del pasado, habría dejado atrás el pesimismo para descubrir sus propias capacidades y confiar en ellas. Como hito de este cambio de mentalidad, se suelen marcar los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Sin embargo, esto no acaba de explicar por qué no pasa lo mismo en países de similares características históricas --no somos los únicos en superar una dictadura-- o, ya puestos, por qué no salen más deportistas.

Esto nos llevaría a buscar otra explicación, y es el dinero. Los programas deportivos públicos, sobre todo el ADO a nivel estatal y la financiación privada en deportes mayoritarios como el fútbol, permite una mejor formación y perfeccionamiento desde categorías inferiores. Sin embargo, España no es el único país que invierte en este aspecto, y ni por riqueza ni por población estaríamos en el puesto que los resultados finales nos adjudican.


LA FORTUNA

Así pues, quedaría un tercer factor: La suerte. No es la única época en que han nacido grandes talentos del deporte en España, como lo atestiguan los éxitos de Severiano Ballesteros, Manolo Santana, Ángel Nieto o más recientemente Miguel Indurain, por nombrar algunos. Pero nunca se había dado tanta concentración de talentos en tan poco tiempo.

Podéis extraer vuestras pocas conclusiones sobre qué es lo que ha influido en el guiso del deporte para que la receta salga tan sabrosa. Puede ser un gran cocinero, una comida de calidad o unos utensilios de cocina de primer nivel. Probablemente, sea un poco de todo. Ojalá tengan razón los que creen que se fundamenta en la financiación y la cultura ganadora, porque eso significará que la racha se prolongará por muchos años. Si la suerte influye más de lo que se piensa, puede pasar mucho tiempo sin que llegue otro Rafa Nadal.

Sea cual sea el motivo, el hecho son los éxitos, y también es curioso analizar las consecuencias derivadas de ellos. Por ejemplo, la proliferación de banderas de España en ventanas y balcones tras la consecución del mundial de fútbol, un sentimiento de orgullo patrio que cristalizó en los millones de personas que recibieron a ´La roja´ en Madrid. Sin entrar a valorar si tanta exaltación es positiva o negativa, porque depende de a dónde conduzca, el hecho cierto es que se produjo, y es difícil pensar en algo que logre unir tanto a la población en torno a un símbolo, a estas alturas, aparte del deporte. Particularmente, el fútbol.

Otra consecuencia y coincidencia de esta generación, como trataremos en otro apartado, son los valores que transmiten los deportistas de esta generación. Con ligeras discrepancias, sobre todo en el carácter de ejemplos particulares como Fernando Alonso o Jorge Lorenzo, el hecho es que los representantes de esta ola de éxitos son tíos majos que transmiten humildad, pocas veces se les oye alguna declaración soberbia u ofensiva.

Ahí está por ejemplo Rafael Nadal, que recién conseguido el único grande que le faltaba, el Abierto de Estados Unidos, se negaba a que le considerasen el mejor tenista del mundo, ya que según él no llegará al nivel de Roger Federer --que, por otra parte, también le dedica halagos incluso cuando pierde contra él--. También algunas de las principales figuras de la selección española, como Chavi, Iniesta o Iker Casillas, transmiten cordura y sencillez en sus declaraciones. Otro tanto se puede decir de los jugadores de la selección de baloncesto, a pesar de haber alcanzado varios de ellos el nivel para disputar la mejor liga del mundo, la NBA. La prensa los suele utilizar de referente de normalidad y recompensa al esfuerzo, como ejemplos para la sociedad. Lo cual está muy bien, pero lleva a preguntarse si no estará sobredimensionando la importancia del deporte. Pero mientras lo pensamos, podemos simplemente disfrutar de los campeones...

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Tema de la semana

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón