Esperanzas enterradas

 

El rescate de los 33 mineros chilenos ha despertado un gran interés mediático pero se trata de una excepción en la minería

Fernando Mantecón (El Periódico del Estudiante)

La minería suele ser noticia por el lado malo, bien sea por los cierres de pozos, en un sector cada vez menos considerado, o peor aún, por las muertes de los mineros en los múltiples accidentes que se relacionan con esta profesión. Buena prueba de ellos son las recientes muertes en las minas de carbón en Henan, en el centro de China, por asfixia o en las minas de El Oro, al sur de Ecuador.

Sin embargo, estas últimas malas noticias han sido eclipsadas por una mucho más espectacular al tiempo que poco común. Los 33 mineros que quedaron atrapados en agosto en la mina de San José, en Chile fueron por fin rescatados con vida, tras un espectacular despliegue económico, tecnológico y mediático. Resulta difícil meterse en la piel de alguien que ha pasado meses enterrado en vida, por mucho que hayan estado comunicados con el mundo exterior tras 17 días de incertidumbre. Pero Ramón Malpica, concejal delegado del Museo Minero de Escucha (Teruel) trabajó en el sector unos 20 años, y tiene algunas opiniones fundadas al respecto.

Malpica no ha vivido ninguna situación parecida a quedarse atrapado bajo tierra, pero sí varios accidentes mortales de compañeros suyos. Por ello, califica el rescate de Chile como "un milagro" desde varios puntos de vista. "En primer lugar, por el dinero y la confianza de las autoridades, así como la tecnología empleada para rescatarlos; una situación que no siempre se da. Pero por supuesto lo veo bien, como cuando secuestran a alguien; siempre sale alguien que se queja del dinero invertido, pero hace falta ponerse en la piel de los familiares. También es un milagro por los propios mineros, que aguantaron 17 días sin saber si les estaban buscando o no".

A partir de ahí disfrutaron de algunas comodidades y comunicación con el mundo exterior, que les hizo más soportable el largo tiempo enterrados. Sin embargo, se ha desplegado un completo equipo de psicólogos y tratamientos que utiliza la NASA con los astronautas que han pasado mucho tiempo en el espacio. Para Malpica, "el tratamiento psicológico lo necesitarán más bien para aguantar las consecuencias de la fama que han conseguido". Y es que tras su rescate se han convertido en un símbolo para su país, Chile: Recientemente se invitó a algunos de ellos al Santiago Bernabéu, por ejemplo, y ya se preparan libros, películas, entrevistas...

Tanto que el concejal de Escucha llega a asegurar que "casi habrá compañeros que les tengan envidia, ya que por lo menos tienen la vida económicamente solucionada; en este sector habrá mucha gente que ni siquiera cobre un sueldo", lamenta.

Aún así, el minero admite que las situaciones de la mina chilena y las españolas no son comparables. "En los 20 años que yo estuve trabajando en la mina la tecnología avanzó una barbaridad. Por ejemplo, el afianzamiento de los túneles al principio se hacía con madera, hoy es todo de hierro, mucho más seguro. También los sistemas para acarrear el mineral se han automatizado, incluso el control de los gases y demás", rememora el minero.

Pero a pesar de la tecnología y las medidas de seguridad, que por ejemplo obligan a que las minas tengan más de una salida, Malpica asegura que "siempre hay riesgo. Cuando vas avanzando por la mina nunca sabes qué te vas a encontrar al siguiente metro, y si se derrumba la zona que te separa de la salida, da igual que haya dos".

Así pues, teniendo en cuenta las duras condiciones de trabajo, y la amenaza de un derrumbe, parece de locos trabajar como minero. "Pero yo fui siempre contento, a mí me gustaba trabajar en la mina", asegura el concejal. Y es que, aparte de la necesidad, hay que tener en cuenta que ningún minero se mete en el túnel pensando que no vaya a salir. "Es como cuando coges el coche --explica Malpica--, nadie piensa en la cantidad de gente que muere en accidentes, no piensas que te vaya a pasar a tí".

Así pues, los mineros seguirán en su mina, mientras dure. Que en Aragón, será poco. "Se invirtió mucho dinero en modernizar las minas aquí, pero la sociedad ha cambiado y ahora sale más barato importar carbón de otros sitios", explica el concejal. "Han luchado mucho y han conseguido mantenerlas unos años, pero tienen los días contados". El testimonio de lo que ha supuesto la minería aragonesa quedará entonces en el museo de Escucha.

Visita: www.museomineroescucha.es y www.elperiodicodearagon.com

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Tema de la semana

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón