Sociedad en los pueblos

 

Héctor Gil Buil, La Salle Montemolín

El cambio y la evolución han causado que en los pueblos ya no quede apenas gente. Las personas se van a la ciudad en busca de trabajo, ya que en el pueblo no se puede encontrar. Tan sólo hay ya en dichas localidades pensionistas y personas con algún negocio rentable.

El resultado de todo esto es que la población se está concentrando en ciertos puntos, que en este caso son las ciudades, abarrotándolas de personas y dejando la soledad recluída en los pueblos.

La necesidad de trabajo obliga a la gente a mudarse a las ciudades, debido a la poca rentabilidad del sector primario que reside en los pueblos.

Sin nombrar ya estos tiempos de crisis, la cosa se pone muy mal y cada vez peor para los pueblos, que en invierno sobre todo, muestran su falta de personas, a diferencia del verano en el cual, aun se divisa gente que veranea en ellos.

La pregunta es, ¿cómo cambiaría todo si en los pueblos existiese buen trabajo, rentable? Seguramente mucha gente, entre la que me incluyo, volvería a dichos pueblos y harían su vida allí, alejándose de la ciudad para olvidarse un poco de todo y reflexionar.

La segunda pregunta es: ¿es esto posible? La respuesta es según la mayoría de la gente negativa, dado que la fuente del buen trabajo para la vida son las ciudades, pero con este texto se puede llegar a reflexionar, lo que nos estamos perdiendo en estas localidades de las que procedemos muchos y la cultura y tradición de éstas.

 

 

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