El licenciado Vidriera

 

Teatro del Temple adapta la novela ejemplar de Miguel de Cervantes con dos actores

L. Terol y A. Ferreruela, 1º Bachillerato Artístic

Con la adaptación realizada por el Teatro del Temple nos adentramos directamente en la vida del Licenciado Vidriera de la mano del autor Miguel de Cervantes, su creador, y del propio protagonista, Tomás Rodaja. Estos son los dos personajes que abren la adaptación dramática de la novela ejemplar cervantina.

Tomás estudia en Salamanca acompañando a un noble, después sigue al capitán Diego de Valdivia en sus viajes por Italia. Cuando regresa enloquece debido a un membrillo que le entrega una joven: cree tener el cuerpo de vidrio y que puede romperse fácilmente. Lo que llama la atención es su habilidad e ingenio, así como su sinceridad para criticar los vicios sociales, excusada por su trastorno mental. Atrae la curiosidad de la gente, pero cuando vuelve a estar cuerdo no recibe el mismo trato, por lo que decide marchar a la guerra, donde muere con honores.

Respecto a la adaptación teatral hay que decir que no es tarea fácil que una novela de estas características (en castellano del siglo XVI, con una rápida sucesión de acontecimientos...), resulte amena y entretenida para un público joven. Y Teatro del Temple lo ha conseguido. Había partes de la obra en las que, por la forma de expresarse y la cantidad de información que aportaban los diálogos, era necesaria una gran concentración. Pero, en general, merece una valoración muy positiva por la interacción con el público, la caracterización de los personajes y la forma en que los actores salieron al paso ante los imprevistos.

La representación es fluida, cargada de humor y reflexión y en la puesta en escena prima la sencillez, incluso en el dramatis personae, pues solo cuenta con dos actores, a la altura en todo momento. Y a tenor de esta cantidad de actores está también la cantidad de elementos escénicos, igualmente efectivos: dos sillas, un baúl donde recogían toda la ropa y otros accesorios que van utilizando para caracterizar al conjunto de personajes. Con estos cambios tan rápidos que afectan solo al atrezzo de los personajes, evitando el cambio de decorados, el público no distrae su atención en ningún momento.

También valoramos positivamente la iluminación y el sonido, los efectos sonoros, coordinados para las acciones y escenarios sugeridos, y que formó parte, en el pequeño accidente con un foco del suelo, de los citados imprevistos.

Hay que precisar que uno de los actores interpretaba al licenciado e incorporaba perfectamente el sentimiento sumiso del personaje, con sus gestos, posturas, acentos y guardando el decoro de un personaje de época. El otro actor tenía una tarea nada fácil, pues aunque comienza presentándose como Miguel de Cervantes va poniendo en escena a buena parte de la población -soldado, mujer, niños...- con un simple y versátil cambio de vestimenta, prácticamente de cara al público: peluca, falda, barba, gafas, etc. Todo aportando el toque cómico a la obra, especialmente con esa sugerencia del viaje por Italia con un simple pero efectivo mapa como mínimo escenario de su trayecto.

La obra resulta creativa y apropiada para todo tipo de público, especialmente el público joven que llenaba la sala del Teatro del Mercado en la sesión a la que acudimos. La historia, que ya conocíamos, está narrada de forma sencilla, el humor facilita nuestra atención y la interpretación permite un seguimiento perfecto de la trama. Al final de la representación nos quedamos con ganas de más, y nos hubiera gustado conversar con Alfonso Plou, adaptador del texto, que había salido.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Hablan los centros

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón