Juan Bonilla: "Los humanos somos complejos pero tontos"

 

El 24 de noviembre vino a visitarnos al IES Juan de Lanuza el escritor Juan Bonilla para hablar de su libro de relatos 'La noche del Skylab'. Aprovechamos para entrevistarle

Elisa Navarro y Carolina Ferré

--¿Para qué sirve la literatura?
--Creo que la literatura nos dice cosas que ya sabemos, pero no podemos expresar, nos ayuda a ponerle nombre a las palabras y a las emociones. A su vez, los personajes nos sirven de espejo, son el reflejo de nosotros mismos. La literatura nos ayuda contándonos todas esas cosas que ya sabemos pero no somos capaces de expresar, es decir, hay terrenos que seríamos incapaces de descubrir sin periodistas, poetas y novelistas.

La literatura, como casi todo, puede servir para lo que tú quieras, algunos buscan en ella una forma acogedora de huir de la realidad, otros lo ven como una simple forma de entretenimiento. Mis cuentos nacen casi de cualquier lugar, puede ser un sitio que conozca como la palma de mi mano, como un sitio del que me hayan hablado, algo desconocido. Así trabajo y así escribo.

--¿Qué terapia podemos utilizar para exorcizar nuestros demonios?
--Considero que la literatura no es tan grave como la apreciáis. He tenido muchos instantes de mi vida asociados con algunos textos, como, por ejemplo, el de Malcomí Lowry, en el que encontré aquello que estaba sintiendo en esos momentos. Todo lo que había en ese poema estaba escrito para mí. Así pues, la literatura es una relación de dos: el texto y uno mismo.

--¿La tortura psicológica es la peor?
--Sería fácil decir que sí. En cambio, creo que la peor tortura es la que te infligen los demás, ya que eres víctima de los otros. Sin embargo, cuando te torturas a ti mismo estás en el derecho de ser víctima de ti mismo; no es la peor tortura, pues. Somos muy complejos y muy tontos.

--En uno de sus relatos dice: "¿No nos enamoramos siempre de alguien que no es como creemos que es?". Así pues, queremos preguntarle si para sobrevivir necesitamos mentirnos.
--Para sobrevivir lo primero que hay que hacer es respirar. Tan solo somos presente. A partir de ahí cada uno pacta con quien le da la gana; hay quien lo hace con la hipocresía y le va bien. Para mí, la pereza es la mayor virtud. Gracias a que cada uno se amolda a su vida no somos personas de laboratorio.

--¿Cree que el amor puede ser, en parte, una farsa, un recurso oportunista para burlar el miedo a la soledad?
--Una de las grandes pesadillas de nuestro tiempo es el miedo a la soledad. Y hay quien se inventa un trampolín llamado amor para evitarlo. Sin embargo no considero malo el hecho de acabar juntos para no acabar solos. Las razones para amar son múltiples.

--Nos ha llamado la atención la frase en la que dice: "Solo aquello que podemos sujetar a un nombre puede ser aceptado o combatido". ¿Es recomendable pues echarle fe a la vida?
--Cuando las cosas tienen un nombre para describirlas es más fácil superarlas. Si nunca encuentras una palabra que la defina, jamás se le podrá dar la importancia que realmente tiene. En cuanto a vuestra pregunta os contesto que depende de la situación, no lo sé exactamente ya que no me interesan las ideas generales, me detengo en individuos, particularidades... Me interesa más la lucha entre la alegría y la tristeza que la del bien y el mal.

--"Dios es un invento de los hombres débiles (...), lo inventaron unos monos en una noche de tormenta". ¿Las personas necesitamos aferramos a estas creencias religiosas para que la vida sea más llevadera?
--Supongo que sí. Me gusta la idea de que Dios es un invento del hombre. A pesar de esto me gustaría con todas mis fuerzas creer en Dios, creer que este maravilloso mundo en el que vivimos ha sido creado por Él.

--¿Todos los escritores, en algún momento, sufren un vacío creativo?
--Os aseguro que sí. No somos atletas, de vez en cuando es necesario dejar de ser lo que somos y tratar de que nos sucedan cosas nuevas, y es justo en este momento en el que el escritor tiene mayor potencia creativa. De vez en cuando debemos dejar de ser lo que somos, coger la maleta y dejar de ser nosotros por un tiempo.

--Señala también en sus relatos: "Yo tengo el futuro resuelto, solo me falta resolver mi pasado". ¿Siempre tenemos cuentas pendientes con el pasado?
--Yo no las tengo. Quiero creer que tengo el futuro resuelto pero no es verdad. Los humanos somos complejos pero tontos a la vez, el pasado es pasado. Somos hijos del pasado pero habitantes del presente.

 

 

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