Felices bodas de plata

 

Alumnos de bachillerato de Artes Escénicas del Pedro de Luna visitan la exposición '25 años de teatro para jugar', de Caleidoscopio.

IES Pedro de Luna

La exposición 25 años de teatro para jugar, que ocupa toda la segunda planta del Centro de Historia de Zaragoza --hasta el 6 de marzo, horarios en www.caleidoscopioteatro.com--, está dedicada a la compañía de teatro Caleidoscopio. Su subtítulo es El pez dorado y al entrar aparece la cita: «Tenemos un sueño especial que queremos hacer realidad a lo largo de nuestras vidas». Roberto Barra y Azucena Gimeno nos acompañan a este hogar fantástico que han creado.

Explican los primeros pasos de su proyecto de vida y de trabajo, hace más de veinticinco años, y su idea de teatro para jugar, dado que nuestro castellano no relaciona --como sí lo hacen otros idiomas-- interpretación y juego. Enseguida conocemos a sus Gigantudos y sus primeros trabajos de teatro de calle, seguidos de los duendes del baúl. Nos detenemos un tiempo en la explicación sobre su formación en la Escuela Internacional de Teatro de Jacques Lecoq, sobre la educación física del cuerpo, la comedia del arte.

ELEMENTALES

Uno de los hilos conductores de la exposición es la importancia en la vida y en el teatro de los cuatro elementos: ¿Cómo se comportaría un personaje si fuera aire? La respuesta era la primera sala. ¿Y si fuese fuego? Llegamos a la segunda, donde muestran aquellos espectáculos de calle con artefactos pirotécnicos. Es todo un homenaje al origen del teatro. Cuando surge el fuego en la prehistoria, comienza el descanso, la ensoñación, la narración y la representación: «Nosotros seguimos al fuego en su aventura, por el cielo con meteoritos y estrellas, por la tierra, con dragones y otras bestias». Y por ello aparecen las botargas, como el Cipotegato. Todas estas figuras se relacionan con el carnaval y sus personajes tienen nombre: Parranda, Carnal, Cuaresma...

La siguiente sala es la del agua, el mar, con espectáculos importantes: La mar en solfa, sobre los tiburones de verdad y de las finanzas --con un claro mensaje ecológico sobre lo mal que tratamos a este elemento-- y Aventuras de Ratamarina, donde unos piratas desentrañan el misterio para llegar al tesoro. Dos ratas realizadas con la técnica delmuppet capitanean la aventura. La caracterización como piratas de los actores fue muy cuidada. Espacio peculiar ocupa la cascada de cabezudos, en la sala dedicada a la tierra. Aparece una relación de los espectáculos realizados para instituciones aragonesas y zaragozanas, sobre todo en el parque Bruil en las Fiestas del Pilar. En esos montajes la compañía pasa de seis actores a cerca de setenta. Los cabezudos están realizados con cartón fallero, con periódico, con bandas de escayola o gomaespuma. También hay máscaras cuellilargas o de enanito, o las que van sobre un marote, como el famoso Diablo Paquito, el primero fabricado por la compañía. En la misma sala la compañía realiza un homenaje a Goya, recopilando las figuras que utilizó en su día para un pregón del Pilar. En ella hacen un contraste evidente entre las luces y las sombras y reconocen esta influencia de la pintura goyesca, especialmente de los aguafuertes, como los personajes de la Confianza o la Vergüenza.

En la zona del Taller nos explican cómo vende sus productos la compañía y nos enseñan la caja de presentaciones, donde transmiten de forma singular cómo es el montaje que desean presentar. Una de las paredes desvela un verdadero desnudo artístico, pues explica su método, su proceso creativo. Parten de una frase o idea y viene una tormenta de ideas con la que elaborar un mapa mental. En ocasiones realizan experiencias similares a las que quieren representar, como la navegación para el barco pirata. De ahí sale un guión y un storyboard. Comienza la elaboración de prototipos y maquetas, y aquello que funciona comienza a construirse: hinchables, marionetas, máscaras y todo elemento escenográfico que sirva para la representación teatral.

En el centro de la sala observamos la vitrina con propaganda y los objetos de regalo que dan en cada montaje, objetos que se incorporan al espectáculo. Vemos también en otro panel la elaboración de del hinchable El monstruo detritus. Y la sala se cierra comentando sus experiencias de formación, ya como formadores, en talleres, en pueblos, o en Nueva York, con experiencias pedagógicas.

La siguiente sala es un espacio intimista del espectáculo Cuando sueñas. Con él la compañía cambió el ritmo trepidante habitual por la contemplación de la naturaleza y el disfrute de los ciclos naturales. El escenario y la técnica remiten al arte japonés, al estilo de las cámaras negras, desarrollando la expresividad a través de objetos. Un monitor muestra dibujos realizados por alumnos que interpretan los espectáculos. Se muestran los sueños y pesadillas de la luna cuando dormimos.

La última sala nos muestra sus últimos montajes y el regreso al teatro de sala: Apaga la luz y enciende la imaginación. Su deseo es que los niños, y los que tienen espíritu de niños, pierdan el miedo a la oscuridad. Los conejitos de A oskuras rebasan la cuarta pared y juegan con los espectadores. De ellos nos despediremos con un abrazo. Uno de sus últimos montajes es Ábrete Sésamo, homenaje a los libros: un sobrino no hizo caso del regalo de uno y de esa idea partieron para ensalzar la lectura como forma de entretenimiento y conocimiento. Aparecen personajes como María Babel --evocación de María Moliner--, de este espectáculo premiado en Nueva York.

Ondina Glups vuelve a tener un objetivo ecologista y también aparecen seres mitológicos y artísticos y también nos permite un momento de esparcimiento e imaginación, pues tumbados en el suelo observamos y adivinamos las figuras que se hacen y deshacen en el techo. Antes de despedirnos de esta testimonial visita al hogar de Caleidoscopio, nos explican que a pesar de tan largo viaje siguen empeñados en la búsqueda de ese espectáculo total que los satisfaga al cien por cien; están en camino. Expresan la satisfacción de compartir con estudiantes de teatro su labor, sentir que siembran la semilla también de actores; y finalmente nos recomiendan: «En este oficio hay que tener la cabeza en el cielo y los pies en la tierra y trabajar con sinceridad».

 

 

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