Jóvenes, ¡indignaos!

 

Las nuevas generaciones tienen cada vez más difícil conseguir un empleo, vivir por su cuenta y rebelarse contra las desilgualdades

Laura Rabanaque (El Periódico del Estudiante)

Jóvenes, ¡indignaos!. Ese es el mensaje que el diplomático Stéphane Hessel lanza a las nuevas generaciones para que hagan algo por cambiar la sociedad actual en favor de la paz y la justicia. La crisis económica, la guerra de Irak, la ocupación de Palestina o el 11-S, son algunos de los ejemplos que este anciano de 93 años, héroe de la resistencia francesa frente a los nazis, utiliza para demostrar que la juventud del siglo XXI tiene menos oportunidades para rebelarse contra las injusticias que las generaciones pasadas.

Hessel es el autor del libro ¡Indignaos! en el que compara la ocupación nazi de Francia durante la II Guerra Mundial con la actual dictadura del mercado y de la economía. Según el autor, los financieros culpables de la crisis han superado el bache y continúan con sus vidas sin grandes pérdidas, mientras que las víctimas no han recuperado ni sus trabajos ni su nivel de ingresos. Como dice Hessel, "el poder del dinero nunca había sido tan grande, insolente y egoísta con todos", y esto plantea muchas dudas sobre si realmente vivimos o no en una democracia.

En este contexto, la juventud encuentra cada vez más dificultades para integrarse en la sociedad, aún teniendo en teoría más derechos. Según el sociólogo y profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Zaragoza, Carlos Gómez Bahillo, "los jóvenes de hoy en día han tenido muchas oportunidades gracias al nivel económico de sus familias, pero les espera un futuro muy difícil". El experto señala que la juventud tiene que "sucumbir al contexto del mercado y condicionar su vida para conseguir un empleo y mantenerlo".

Para Gómez Bahillo, existe además una "diferencia de carácter" entre los jóvenes como Hessel que lucharon contra los nazis y los jóvenes actuales, "menos competitivos y menos luchadores". El sociólogo afirma que ha habido "un retroceso" en la lucha por los derechos sociales. "Hemos pasado de una filosofía de la negociación a una filosofía de la resignación. Los jóvenes asumen esto de una manera normal, tienen que resignarse, callar y conseguir los objetivos que les proponen".

En su libro, Stéphane Hessel recuerda los logros alcanzados por la juventud europea en la segunda mitad del siglo XX, en el terreno de los derechos humanos, la implantación de la seguridad social, los avances del estado de bienestar, etc., al tiempo que señala los retrocesos que se han producido en la primera década del siglo XXI, a partir de los brutales atentados del 11-S en Nueva York y las acciones emprendidas por los Estados Unidos en respuesta a los mismos.

Para el sociólogo de la Universidad de Zaragoza, Carlos Gómez, fue la caída del muro de Berlín, en el año 1989, la que marcó el punto de inflexión entre una juventud y otra, ya que supuso el fin de unas ideologías (la comunista) y de unos modos de vida alternativos al capitalismo. En opinión del sociólogo, "ahora los jóvenes son educados en una sociedad del mercado, tienen que ser los más estudiosos y los más deportistas y alcanzar el éxito. Esto supone la pérdida del derecho de ser joven, de ser libre y de ser rebelde".

LA COMPLICIDAD DE LOS MEDIOS ¿Y cómo es posible anestesiar a toda una generación para que no proteste y no haga nada por cambiar las injusticias? Hessel lo tiene claro. Son los medios de comunicación de masas: prensa, radio, televisión, internet, publicidad y cine, los que contribuyen a esta amnesia colectiva. Gómez Bahillo coincide con Hessel en señalar que los medios de comunicación son "cómplices" en crear unos estereotipos de vida y de felicidad que no se corresponden con la realidad. "Proponen una imagen ideal que todos asimilamos y queremos alcanzar". Estas imágenes tienen más fuerza en el inconsciente de la población más joven.

Por todo ello, !Indignaos! es un llamamiento a la insurrección pacífica de los jóvenes. Hessel cree posible un cambio social a través de la no violencia, al estilo de figuras como Martin Luther King o Gandhi. Según Gómez Bahillo, es "complicado" cambiar la sociedad. "En todo caso rebelarse serviría para introducir una reflexión social. La sociedad civil puede presentar alternativas y estilos de vida diferentes, que ya existen, pero que quedan en el anonimato de los medios de comunicación".

El principal problema de la juventud es el sentido de frustración por no alcanzar lo que busca. "Es tan fuerte la filosofía del mercado que se nos ha inculcado ese sentido práctico y útil --dice Gómez Bahillo-- Los jóvenes sientes esa frustración por encontrar su sitio. Tienen una gran libertad pero no tienen las mismas posibilidades que generaciones pasadas".

Visitad: www.indignaos.com

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Tema de la semana

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón