A mi soledad

 

Estefanía Haro (Colegio Calasancio de Zaragoza)

Quería preguntarte ¿cómo estas? Quería que me contases qué se siente al vivir en un corazón herido, ¿de qué manera late un corazón marchito y frío? Quería saber si te sientes como yo, sin ganas de nada dentro mío. No sé si somos 2 o una sola. No quiero que estés aquí, pero siento que eres parte de mi alma y, si no estás, siento un vacío. Un vacío por alguien que no está, por alguien que me hace vivir cuando lo siento cerca. Pero él ya no está, se alejó poco a poco y ya no se nada de él. Quería saber si le podrás dejar de extrañar, quería pedirte ayuda para no recordarlo. Porque yo sola no puedo... ¡Ayúdame soledad!

Porque no hay segundo que no me acuerde de él. Quería pedirte ayuda porque si no, viviré siempre cerca tuyo soledad, aflorando millones de lamentos y llantos por la misma persona. Me pregunto por qué estás tú aquí, conmigo, y él no está. No te quiero a mi lado, soledad, pero ahora eres mi única compañera en esta agonía que crece cada segundo más.

Ayer soñé con él, no me quería despertar, soñaba que me deseaba, que nos deseábamos de igual manera. Pero desperté y ahí estabas tú otra vez. No te quiero conmigo pero hace días que amanezco entre lágrimas en medio de tu tristeza. Le quiero a él, no a ti... Pero te siento más cerca cada vez soledad... ¿Qué sientes soledad? ¿Sabes dónde está? Si lo ves, pregúntale si me quiere; dile que le necesito; dile que venga pronto que me muero por un abrazo suyo. Necesito que me demuestre que le importo, díselo que a mí no me sale la voz cuando se lo quiero decir. No le digas que lloro cada noche por él. Solo dile que ya no quiero tu compañía que quiero la suya... No entiendo nada. Dile que lo quiero ver, necesito saber qué pasa. Por favor, soledad, ayúdame.

Díselo pero no te vayas, soledad, no te vayas de mi lado; ahora no, que te necesito. Ahora mismo eres lo único que tengo.
--¿Por qué te vas de mi lado?
--Tengo que irme.
--Y, ¿ya está?, me dejas y ¿te vas?, ¿por qué?
--Porque he conseguido lo que quería, y ahora me tengo que ir. ¿Por qué estás triste?
--No estoy triste.
--Y ¿por qué lloras?
--¿No llorarías tú si lo que más has deseado en tu vida ya no lo tienes contigo?

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón