Antipática caperucita

 

Elena Aguirre, 1º ESO IES Biello Aragón de Sabiñánigo

Caperucita Roja era una niña muy antipática y grosera, que vivía en el centro de Los Ángeles. Siempre llevaba una caperuza roja, pero que estaba tan sucia y desgastada que Caperucita la teñía y cosía como se le antojaba.

Un día su madre le dijo que fuera a ver a su abuela, que tenía cáncer, a Jaca. Caperucita, de muy mala gana, porque la abuela era muy pesada, cogió una bolsa de Jampers, un zumo de naranja y su caperuza. Tomó un avión y después un autobús y llegó a Jaca, al bosque artificial donde vivía su abuela. Por el camino, en lugar de coger flores, fue chateando por el móvil con sus amigas, hasta que se encontró a un lobo, que le dijo:

--¿Adónde vas, niña? Espera, ¿no se supone que yo te intimido?

Y Caperucita respondió:
--Pffff, ¿intimidarme tú? Oye, ¡mejor adáptate a la nueva historia!
--Vale, lo que tú digas. Si quieres te acompaño a casa de la abuela.
--Vale-- Respondió Caperucita.

Así que, andando y andando, llegaron a casa de la abuela.

Cuando entraron, el lobo se olvidó de que estaban en una versión nueva y fue a comerse a la abuela. Mientras esta gritaba por el susto, Caperucita fue a pedir una pizza y se fue a ver la tele. Entonces fue cuando llegó el cazador, que con dos tiros hizo retroceder al lobo, pero como este ya se sabía la historia, se había puesto un traje antibalas. Entonces llamaron a la puerta. Todos se dieron un susto de muerte, pero no se murieron.
--Yo abro-- dijo Caperucita.

En la puerta había una chica de la edad de Caperucita, con cara muy somnolienta.
-- Que me voy con la Bella Durmiente a dormir un rato que estoy muy cansada, ¿vale? Adiós.

Y cerró de un portazo.

Todos se quedaron inmóviles y se miraron unos a otros con asombro:

A la abuela, del susto, se le había ido el cáncer. Al cazador, del susto, se le había ido la calva y tenía unos cuantos años menos. El lobo, del susto, se había convertido en un perro parlante que era lo que siempre había querido ser.

Y Caperucita, sin susto, se había quedado frita perdida en cuanto se acostó. Se durmió antes que la Bella Durmiente, y eso es bien raro.
 

 

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