Pintamos el cielo

 

Carolina Orrite Muñoz, Colegio El Pilar Maristas

Y tú te sentabas en aquel viejo taburete, ataviada con mi camisa blanca y con un moño deshecho conteniendo tus alocados cabellos. Y entonces yo deslizaba mi mano ardua por el papel, dejando impresa tu alma encerrada en mi lienzo. Dibujando las curvas de tus caderas, cada doble de tu piel, cada sombra de tu cuerpo, y todos tus lunares escondidos a mi mirada y descubiertos por mis labios. Dejé el brillo de tus ojos para ser contemplado hasta la eternidad. Y entonces tú te acercabas y cogías uno de mis lápices para hacer trazos contemplando tu reflejo. Te tomaba la mano y la conducía por el papel, suavemente con un contacto que me erizaba la piel y todas mis terminaciones nerviosas. Juntos dibujábamos paisajes inhóspitos y dábamos color a cada uno de los rincones del mundo. Pero no solo sobre el lienzo lo hacíamos, porque también al exterior proveímos de luz. Porque fuimos nosotros quienes viajamos ochenta días para pintar todos los matices que se escapaban ante nuestra presencia y huían contra la inmortalidad de nuestras líneas. Porque fuimos nosotros quienes salpicamos de tinta todo el océano extendiéndose en azules sobre su superficie arremolinada. Porque fuimos nosotros quienes ascendimos entre gemidos hasta lo más alto, y pintamos el cielo.
 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón