¿Perfecta?, no nunca

 

Carolina Orrite Muñoz, Colegio El Pilar Maristas

Contempló su reflejo en la superficie cristalina de la bañera, deteniendo la mirada en sus ojos sin vida y en sus lágrimas precipitándose al agua. Como si de un ritual se tratara, se pasó el suéter por la cabeza deshaciendo el moño alto que contenía sus llameantes cabellos, se desvistió lentamente y se introdujo en el agua caliente.

Podía oír sus sollozos y su respiración entrecortada instalados en sus tímpanos, como un eco lejano que lo envuelve todo. Vehemente, alargó el brazo para coger una de las cuchillas que reposaban en el borde e impulsivamente empezó a tallar su piel, clavándola y rasgando su carne dejando espesas carreras rojas allí por donde pasaba.

Con los ojos llameando furia y reprimiendo los sollozos soltó el arma cuando llegó hasta la muñeca. Podía sentir en su boca un sabor salado y cúprico. En una irregular cicatriz de su antebrazo había dejado escrito la palabra "perfecta".

Cerró los ojos, esperándola. Pero en vez de eso empezó a oír gritos y ruidos a su alrededor, que al final quedaron sumidos en el silencio de su pausada respiración y su corazón detenido. Después, todo se desvaneció a su alrededor. Las luces desaparecieron y se hizo el vacío.

 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón