La fotografía olvidada

 

Elena Vela Lumbreras, 3º ESO IES Juan de Lanuza

¡Patata! y... Flash. Ya está hecha la foto, sí, esa foto que hay que hacer cada año donde todos salimos disfrutando del momento, en la que yo salgo en medio soplando la tarta y los demás haciendo el tonto o intentando ver, entre tantas cabezas, cómo yo, con doce años, soplo la tarta. Sí, esa foto en la que nunca te gusta cómo sales, pero, como dice mi madre, doce años no se cumplen todos los días. ¿Pero de verdad es tan importante hacerse una foto? Y, encima, hay que enmarcarla para que se vea bien, para que cada vez que la vea alguien diga: "Pero qué guapo estás ¿no?".

Y tú tienes que responder con una sonrisa fingida. Si hay algo que me gusta de mis cumpleaños es que tienes la libertad de pedir tu deseo; yo quiero ser famoso, porque es la única manera de independizarme y vivir mi vida sin tener a mis padres que me controlen, sentir que la gente te admira, estar invitado a fiestas sin importarte con quién vas, conocer a mucha gente, mientras que yo, aquí, me que conformar con los cuatro amigos que tengo. Solo queda esperar que el sueño se cumpla.

Años después... Tengo que elegir las fotos del reportaje que me acaban de hacer esta tarde, llamar ami representante para que anule la entrevista de mañana, preparar todo para la fiesta de mi cumpleaños, incluido el catering, comprarme el traje... Cuando voy a por mi taza de café de cada mañana, mi mirada se detiene en esa foto, la foto que inmortaliza un momento determinado en un tiempo concreto y en una posición exacta, esa foto que, por un momento, me devuelve a la niñez yme hace derramar lágrimas verdaderas. Ves que en esa foto la sonrisa es natural; esa sonrisa que el fotógrafo se empeña en sacarme y que solo me la sabía sacar mi familia; aquella foto que no supe valorar.

Incluso en esa foto se aprecia el cariño compartido por todos, pero, sobre todo, por mis amigos, ese cariño real nacido de una verdadera amistad, ese mismo cariño que no me dará ninguno de los invitados a la fiesta de esta noche en la que habrá gente que ni conozca y me obsequiarán con el mejor de los regalos. Pero mi deseo este año es volver a ser lo que era antes; pero el tiempo no retrocede.

 

 

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