Rosas

 

Laura Encabo (San Antonio de Padua)

Me enseñaste que la vida es una rosa,
pero no ví las espinas.
Derramada está mi sangre
en ese oscuro rosal,
un oscuro rosal al que llaman vida,
que brilla en la negrura
con una hermosa luz oscura.
Tan solo espero no clavarme las espinas.
Ayudame a no perderme
entre rosas espinadas
que se me clavan y me arden
en el corazón como espadas.
Ayudame a no perderme
en ese oscuro rosal
en el que reina la negrura
y siempre hay oscuridad.
Mientras te tenga a mi lado
nunca me perderé
pues eres lo único que he amado
y al que siempre amaré

 

 

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