Un espía en mi móvil

 

Las agencias de seguridad utilizan diversos métodos para espiar a mandatarios y a países enteros sin ser descubiertos

Laura Rabanaque (El Periódico del Estudiante)

Era algo que algunos sospechaban pero de lo que no se tenía prueba: cualquiera de nosotros puede ser espiado a través de Internet y de su teléfono móvil. Esta es la base del escándalo de ciberespionaje que destapó este verano el ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, en sus siglas en inglés), Edward Snowden. En una entrevista al diario The Guardian cuando comenzaron a revelarse los primeros detalles del caso, el informático aseguraba: "Ustedes no pueden imaginarse lo que es posible hacer. Es espantoso hasta dónde llega su capacidad de actuar. Podemos intervenir ordenadores y, en cuanto alguien entra en la red, identificar desde qué ordenador entra".

El auge de los smartphones y la digitalización de las redes de telefonía con cables de fibra óptica han sido claves para facilitar el trabajo de los espías durante los últimos años. Según los papeles de Snowden, la agencia de seguridad estadounidense ha estado espiando los móviles de 35 presidentes de gobierno de países amigos y ha rastreado millones de llamadas y comunicaciones a través de Internet. Solo en España, según la documentación del ex analista de la NSA, en menos de un mes (del 8 de enero de 2012 al 10 de enero de 2013) fueron rastreados más de 60 millones de llamadas telefónicas, SMS, correos electrónicos, navegaciones por Internet e conversaciones a través de las redes sociales.

Pero ¿hasta qué punto los servicios de inteligencia estadounidenses pueden saber lo una persona dice en una llamada o escribe en Internet? Antonio Sanz Alcober, especialista en seguridad informática y responsable de Sistemas del I3A --Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón--, afirma que los servicios de inteligencia pueden llegar a espiar prácticamente todo. "Lo primero que hay que tener en cuenta es que todas las comunicaciones que pasan por Estados Unidos pueden ser interceptadas sin una orden judicial, y la mayoría de usuarios de Internet utiliza servicios on line que están ubicados en Estados Unidos, como por ejemplo Facebook, Twitter, Gmail o Hotmail".

Esta fue una de las primeras revelaciones de Snowden y la que más ampollas ha levantado entre los internautas. Las grandes empresas de comunicación han creado puertas traseras por las que dejan entrar a las agencias a los perfiles y cuentas de sus usuarios. No obstante, Antonio Sanz recuerda que si acceden a un perfil es para buscar contenidos sospechosos. "Si pones fotos de gatos y cuentas lo que has hecho durante el fin de semana, a ellos no les interesa, lo que no quita que sea una violación de la intimidad".

En el caso de los teléfonos móviles, el espionaje es más complicado. Los smartphones, con su capacidad de reunir en un solo aparato información importante como contactos, fotos, localizaciones, etc. han sido un objetivo prioritario para los espías.

Según el especialista en seguridad, existen dos formas por las que los servicios de inteligencia obtiene datos de los teléfonos móviles. La primera es pedir la información a las operadoras de telefonía. "En estos casos no se accede al contenido de las conversaciones privadas sino a los metadatos --quién llama, a dónde llama, desde dónde llama y durante cuánto tiempo--. La ley española solo permite acceder al contenido de las conversaciones mediante orden judicial y en casos de delitos graves como terrorismo, tráfico de drogas o crimen organizado", indica Sanz.

La otra forma es interceptar la comunicación a través del mismo teléfono, lo que se ha hecho en el caso del espionaje a los líderes internacionales. En ese caso, según el experto, "se trata de espionaje clásico, el típico furgón de la floristería de las películas que se coloca delante de La Moncloa".

Los expertos indican que la mayor parte de las actividades de la NSA se centran en la recopilación de los metadatos y que solo en casos concretos, cuando se utilizan teléfonos previamente seleccionados o se emplea alguna palabra clave, se produce la grabación. Por otro lado, con la fibra óptica la distinción entre voz y datos en las llamadas no tiene sentido. Una de las primeras revelaciones de Snowden fue el llamado programa Tempora. El espionaje británico, con el permiso de las empresas telefónicas, habría intervenido los grandes cables de fibra óptica que conectan Europa con Norteamérica.

De esta forma, si Angela Merkel hace una llamada a Estados Unidos, como la NSA tiene su número de teléfono, cuando la llamada entra en el cable ellos lo saben y pueden ver con quién habla y durante cuánto tiempo. "Las comunicaciones por fibra óptica que no están cifradas son totalmente legibles, son como una wi-fi sin contraseña. Pero interceptar un cable transoceánico es de todos menos sencillo, se necesitan muchos recursos y una capacidad tecnológica muy elevada, como la de Estados Unidos" señala Antonio Sanz.

Visita: www.nsa.gov / www.i3a.unizar.es

 

 

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