¿Existen los polos opuestos?

 

Desi Becas, 4º ESO IES Juan de Lanuza

Dos personas tan distintas como lo eran Mario y Cristina no podían permanecer juntas nunca. Mario amaba y Cristina enamoraba.

Sus vidas no tenían nada en común, sin embargo, tenían vidas paralelas. Durante su juventud se enamoraron de una manera increíble, pero sin ningún motivo claro ese amor desapareció. Se prometieron a sí mismos que no volverían a tener otras relaciones y así fue; cada uno, a su manera, únicamente reflexionaba acerca de la que había sido su media naranja.

Tenían distintas formas de vida: Mario odiaba las infidelidades, mientras que Cristina las practicaba; ella compraba y él vendía.

Finalmente se descubrió que tenían una cosa en común: se habían estado esperando todas sus vidas, se habían querido, se habían imaginado... Deseaban una y otra vez conocerse por primera vez.

Y ahí estaban, compartiendo habitación en un hospital, hablando como si se conocieran de toda la vida, estaban disfrutando realmente por primera vez.

Los médicos informaban a la paciente que la donación había salido a pedir de boca, y que posiblemente el corazón no tuviera ningún problema. Con esto, la conciencia de Mario ha estado desde entonces tranquila.

 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón