El año de Avgvsto

 

Este 2014 se cumplen 2000 años de la muerte del primer emperador romano, fundador entre otras ciudades de Caesaraugusta (Zaragoza)

Laura Rabanaque (El Periódico del Estudiante)

Este 2014 se cumple el segundo milenio de la muerte del emperador romano César Augusto, fundador de la ciudad de Caesaraugusta (Zaragoza) y una persona muy influyente en otras localidades aragonesas como Bilbilis (Calatayud), Turiaso (Tarazona), Osca (Huesca) y la colonia Celsa (Velilla de Ebro). Con motivo del bimilenario de su fallecimiento, estas ciudades han organizado una serie de conferencias, teatralizaciones, talleres, recreaciones históricas y exposiciones sobre diversos aspectos de la vida cotidiana en época del emperador que tendrán lugar a lo largo de todo este año.

Para conocer a Augusto y sus principales hitos como emperador, hemos hablando esta semana con la arqueóloga y técnica de los museos municipales de Zaragoza, Romana Erice. Según nos cuenta, Augusto llega al poder con 19 años al morir asesinado su tío abuelo Julio César, que lo había adoptado como hijo." Octavio, como se llamaba Augusto antes de convertirse en emperador, no imaginaba que iba a ser quien fue pero la astucia era ya una de sus cualidades".

El reinado de Augusto sirvió para cimentar un imperio que duraría cientos de años hasta su decadencia y caída. El emperador gobernó durante 40 años, una época que los propios contemporáneos bautizaron como el siglo de Augusto y que se caracteriza por la renovación del mundo romano en forma de redes de carreteras, construcción de ciudades y una edad de oro en la literatura y las artes.

Augusto llega a Aragón

El mandato de Augusto inició una era de paz y de expansión del imperio que supondría la llegada de la cultura romana a Aragón. "La primera vez que Augusto llega a Hispania es en torno al año 19 a. E. para terminar de conquistar los territorios de astures y cántabros en el norte de la península ibérica", señala Romana Erice. Es entonces cuando hace su primera visita a Aragón, donde se dice que se curó de una enfermedad en las aguas del santuario de Sibilis en la antigua ciudad de Turiaso (Tarazona).

Las comunidades celtíberas conquistadas por los romanos habían adoptado poco a poco el estilo de vida de los romanos. Se extendió el uso de la moneda y se hicieron habituales alimentos como el vino o el aceite. A su vez se introdujeron nuevas instituciones políticas y administrativas, leyes romanas, el latín y nuevas costumbres sociales y culturales. Surgieron las primeras colonias fundadas por los soldados veteranos del imperio. La primera colonia romana en Aragón fue Celsa, en la actual Velilla de Ebro.

«Una de las primeras cosas que hicieron los romanos tras establecer sus primeros asentamiento, fue construir una red de carreteras para moverse por todo el territorio, algo que para Augusto era muy importante», explica Romana Erice. Además, se crearon importantes infraestructuras hidráulicas como la presa romana de Muel o los puentes para atravesar ríos en los que los romanos eran auténticos maestros.

En época de Augusto, la romanización de los nuevos territorios se intensifica hasta hacerse definitiva la asimilación de la cultura romana y la creación de nuevas ciudades. En el año 14 a. E. se funda en la confluencia de los ríos Huerva, Gállego y Ebro, la ciudad de Caesaraugusta, la única que tuvo el privilegio de ostentar el nombre completo del emperador y «una de las más importantes de la provincia Tarraconensis, en un punto estratégico tanto para el comercio como para la difusión de la cultura romana a otras ciudades de la península», señala la experta.

Caesaraugusta es elegida la capital de uno de los conventos en los que se dividían las provincias romanas. El territorio comprendido por el convento caesaugustano era más amplio que la actual comunidad aragonesa. En su interior quedan englobadas numerosas ciudades comunicadas entre sí por calzadas. Algunas como Bilbilis o Turiaso se convierten en municipios romanos, con casi los mismos derechos y obligaciones que los habitantes de Roma. Tal y como explica la arqueóloga, estas nuevas ciudades se construyen a imagen de Roma con arquitectos venidos de la capital del imperio.

«Todas tienen un foro o plaza pública donde se encuentran los edificios más importantes: el templo, la curia donde se reúnen los gobernantes de la ciudad, la basílica donde se producen las transacciones comerciales de alto nivel y los juicios, el archivo, la biblioteca y la ceca, donde se acuñan las monedas». Además, añade la especialista, «el teatro es un elemento muy importante en las ciudades romanas y también las termas o baños públicos». El proceso de romanización culmina en el año 212 de nuestra Era, cuando todos los pobladores del imperio se convierten oficialmente en ciudadanos romanos.

 

 

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