Esclavitud infantil, una desigualdad de la sociedad actual

 

Natalia Tornos, 4° de ESO Fundación San Valero

Estimado director:

La esclavitud infantil no ha desaparecido. Las sociedades son reacias a admitir que siguen encubriéndolo, pero en muchas partes del mundo hay numerosos niños y niñas que están atrapados en la opresión.

La sociedad en la que vivimos trata a los niños ricos como si fueran dinero y a los niños pobres como si fueran basura. En muchos países de la Unión Europea existe el trabajo infantil enmascarado bajo la forma de contratos de aprendizaje. En Italia los niños "semianalfabetos" trabajan en los supermercados, confeccionando prendas de imitación, vendiendo heroína en las calles, etc.

De cada dos niños pobres que hay en el mundo, uno trabaja como esclavo a cambio de comida o un salario misero que apenas llega para cubrir sus necesidades más básicas. Vende chucherías en las calles, es la mano de obra gratuita de los talleres, las cantinas familiares y el campo...

En América Latina trabaja uno de cada cinco niños con edades comprendidas entre los 5 y 14 años, en África una de cada tres y En Asia uno de cada dos. Los niños y niñas son la mano de obra más barata de las grandes corporaciones y de las industrias de exportación que fabrican los productos de consumo en los países más pobres para después llevarlos a las grandes tiendas de los países más ricos, donde nosotros las compremos, en muchas ocasiones con un precio bastante superior al coste de fabricación.

Se nos transmite la idea de que el mercado es la libertad..., pero es cuando uno tiene dinero. Quien no compra no existe. Los niños pobres son los que más sufren la contradicción de nuestra cultura que manda consumir y una realidad diaria se lo prohíbe. La necesidad les obliga a robar, a prostituirse o a trabajar como esclavos, pero también la sociedad de consumo les "denigra" ofreciéndoles lo que les niega.

"La vida de un niño es como un trozo de papel sobre el cual todo el que pasa deja una señal. Sobre los cuerpos de los niños trabajadores no se dejan mensajes de amor sino heridas profundas que les mutilan para el resto de sus vidas" (Proverbio chino). Creo que los asuntos importantes de la sociedad, las cosas más básicas, a veces quedan completamente de lado cuando todo se valora por el dinero. En la actualidad estamos cansados de escuchar noticias sobre la crisis, los políticos, la corrupción... Aunque estoy de acuerdo con que todos estos temas son importantes porque explican la situación actual de nuestro país, aún existen otros problemas mucho más primordiales e importantes como la esclavitud infantil.

En mi opinión, el trabajo infantil no se debería de dar. Los niños que la sufren no tienen derecho a la educación, a disfrutar, a ser felices, a tener libertad e igualdad, no suelen tener una vivienda digna, derecho a la sanidad ni protección. Estos pobres niños trabajan, desde muy temprano hasta que el sol se pone a cambio de salarios insignificantes que ni siquiera alcanzan para un almuerzo. En conclusión, para mí, todas las formas de desigualdad, exclusión, no respeto, intolerancia, no conciencia, se ven reflejadas en los niños que son explotados.

 

 

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