Yo tengo un sueño

 

Rául Pérez, 2° de Bachillerato Fundación San Valero

Estas fueron las palabras dichas por Martin Luther King en un discurso durante la marcha en Washington por el trabajo y la libertad, por el deseo de un futuro en el cual la gente de raza negra y de raza blanca pudieran coexistir como iguales; algo difícil en aquel momento y no del todo conseguido en la actualidad.

Recientemente también los españoles hemos tenido un sueño y en él hemos visto cómo se eliminan fronteras y se reconocen derechos, cómo se crea una renta básica para todos por el hecho de ser ciudadanos y para una vida digna, cómo se ponen límites a los salarios altos y se sube el salario mínimo prohibiéndose los despidos en empresas con beneficios, cómo se crea un nuevo modelo fiscal más justo con medios especiales contra el fraude (con los que se estima que se podrían recuperar hasta 247.000 millones de euros), cómo se favorece el retorno de los investigadores y científicos españoles en el extranjero, cómo se crean impuestos sobre los beneficios bancarios, un IVA superior para gravar bienes de lujo, control público en sectores estratégicos, además de una educación pública y laica, una sanidad pública gratuita y universal, defensa de la libertad... No está del todo mal, ¿verdad?

Todo lo dicho anteriormente pertenece al programa electoral para las Elecciones Europeas del pasado 25 de mayo del grupo Podemos, surgido del movimiento popular 15M y que con una trayectoria de apenas cinco meses ha conseguido en torno a 1,2 millones de votos y cinco diputados dando un gran revolcón a los dos partidos mayoritarios PP y PSOE, y dejando sin palabras a IU.

Desde el resultado de las elecciones del 25 de mayo, se les ha demonizado y atacado, todo han sido críticas: se les ha calificado de populistas y demagogos que representan la izquierda callejera, incluso de grupo de frikis, que son flor de un día y que ha saltado de la tele al escaño.

Lo cierto es que Podemos ha encendido la llama del miedo en los grandes partidos, quienes temen y envidian el liderazgo de Pablo Iglesias, que en su breve campañas les ha comido terreno y les ha hecho perder votos y están atrayendo a los jóvenes. Y es que estos partidos mayoritarios se habían olvidado de que no son los dueños de los votos, que estos se prestan para que se den soluciones, para servir a los votantes y no para mantenerse en el poder y aprovecharse de él.

Con una clase media asalariada asfixiada, que constituye la gran masa contribuyente de la Hacienda Pública, con un 12% de españoles que trabajando no consiguen salir de la pobreza y con el mayor índice de Europa de pobreza infantil, mientras la clase alta y la clase política parecen salir indemnes de la crisis e incluso más enriquecidas, no es de extrañar que el electorado busque una oportunidad, y que vea en Podemos ese cambio tan ansiado, un cambio en este capitalismo financiero que empobrece mayoritariamente.

Podemos ya se prepara para las elecciones generales. No sé si conseguirán llegar o si contarán con el apoyo suficiente para logras escaños en las Cortes, lo que sí les tiene que dar que pensar es que cuando en el año 1968 Luther King defendía la igualdad para todos, nadia imaginaba que Estados Unidos tendría en un futuro un presidente negro.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de t Opinas

 

 
Contacto | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón