La casa de los espejos

 

Alba Bernal, 3º ESO La Salle Montemolín

En Cádiz (España) en la parte antigua de la ciudad, cerca de la Alameda, se sitúa una antigua casa abandonada de la cual cuentan que es una casa encantada. En la casa de los espejos vivió un capitán con su esposa y su hija; la hija le pedía a su padre que cada vez que volviese de un viaje le trajera un espejo. La hija fue creciendo y se convirtió en una bella joven, además de en una hija ejemplar. El padre solo tenía ojos para ella.

Pasaron los años y su padre seguía regalándole espejos, llegando a tener una gran colección compuesta por espejos de muchos lugares del mundo. La madre, ante estos caprichos y la poca atención que recibía por parte de su marido, discutía día a día con su hija cuando este se encontraba de viaje. Era tan grande la envidia que, en uno de los viajes envenenó a su hija para así obtener la absoluta atención de su marido.

Al llegar el padre, su esposa le dijo que su hija había padecido una grave enfermedad y había muerto. El padre enloquecido no podría creer que su ojito derecho hubiera muerto, cuando de repente vio reflejado en los espejos la muerte de su hija y el envenenamiento por parte de su madre. Al saber lo que realmente ocurrió, logró que su esposa confesara; fue encarcelada muriendo al tiempo. El esposo se marchó de la casa para no volver jamás.

La casa desde ese momento hasta el día de hoy continúa deshabitada. Al entrar en la casa un escalofrío recorre el cuerpo y a veces se pueden escuchar llantos de una niña que fluyen desde el piso de arriba, donde se encontraba su habitación, la cual aún posee sus paredes cubiertas por espejos intactos que a veces dejan de reflejar tu rostro. Varias personas que han estado en el interior de esa casa y en la habitación de la niña, dicen que la sensación es realmente inquietante.

 

 

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