Los tres cerditos

 

Tomás Celiméndiz Sánchez, 2º ESO IES Juan de Lanuza

Había una vez en un mundo posapocalíptico llamado España en el 2014 y tres hermanos llamados Paco, Chencho y Chisco, que tenían una empresa de construcción llamada Los Tres Cerditos. Paco era el hermano menor, siempre había vivido bien, pero un duendecillo llamado Peque Nicolás, que era un gran empresario, lo convenció para invertir todo su dinero en un negocio que según decía era seguro. No recibió ni un duro y se retiró a una chabola en el barrio Multicultural. Pero había un lobo llamado Cristolobón Montoro, que quería usar la chabola para timar a unos marroquíes nuevos en España. Así que el lobo Montoro dijo: " ¡Firmaré y firmaré una orden para embargarte de una vez!"

Paco fue embargado y se fue a casa de su hermano Chisco. Chisco vivía muy bien, hasta que se asoció con el honorable Duque de Parma. Cuando fue imputado, se fundió casi todo su dinero y se marchó a vivir a un pequeño piso en el centro. Pero un amigo del lobo Montoro quería expandir su centro comercial en el bloque vecino, donde se encontraba el piso de Chisco... Montoro, gracias a un conjuro de su amigo en forma de sobre negro, se convenció y fue al piso. Allí dijo: "¡Firmaré y firmaré una orden para embargarte de una vez!"

Chisco y Paco fueron echados y se fueron al palacete de su hermano Chencho, que era el hermano mayor y director de Los Tres Cerditos. Chendo era un mago, que tenía la habilidad de conseguir dinero bajando la calidad de los materiales de obra, dejando declarado el precio de los materiales de buena calidad. Gracias a su gran dinero entró en el Consejo de Magos de Caja Madrid, que tenía la habilidad de conseguir dinero con una varitas mágicas en forma de tarjetas opacas. Como era un gran mago, al imputarlo hizo un conjuro de sobornos que lo libró de la cárcel y siguió en su palacete. Pero Montoro, el lobo, quería un nuevo palacete para su amante, así que fue al palacete y dijo: "¡Te imputaré e imputaré y confiscar el palacete podré!"

Pero de repente apareció Paul Iglesias a lomos de su dragón rojo y un ejército llamado 15My dijo: "¡Stop Deshaucios! ¡Nosotros podemos!". Derrotaron al lobo Montoro, ganó las elecciones, y Paco vivió feliz en su casa izquierdista idéntica a todas las del pueblo, trabajando como un proletario el resto de su vida en su empresa nacionalizada, mientras Chisco y Chendo fueron encarcelados por corruptos y falsos ERES en la empresa.

Y todos vivieron felices y comieron la misma cantidad de perdices.

 

 

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