Los ilustrados diseñan las carreteras aragonesas

 

Domingo Buesa Conde, comisario de la exposición Pasión por Aragón

Durante el siglo XVIII la nueva dinastía de los Borbones comprendió la necesidad y la urgencia de poner en marcha una serie de medidas que contribuyeran a modernizar el Reino de España y a consolidar la unidad de todos los territorios bajo una misma bandera y un mismo monarca. En esta tarea era conveniente lograr que los territorios estuvieran unidos y que las gentes pudieran viajar conociéndose y creando un comercio interior que estabilizara la economía. Para ello, había que mejorar los viejos caminos y atender a la construcción de mejores comunicaciones terrestres y fluviales que facilitaran ese encuentro y esa conexión entre territorios. La ingente tarea, liderada por los ilustrados, fue llevada a la práctica por los ingenieros militares -muchos de ellos salidos de las escuelas de la Económica aragonesa- que, ante la ausencia de un cuerpo de ingenieros civiles, tuvo que tomar la dirección de la construcción de caminos, de carreteras que incluso incorporaron el doble carril, de puentes que posibilitaron salvar los ríos, y también de vías fluviales que, aunque se utilizaban en algunos casos desde tiempos de Roma, cobraron nueva importancia por las considerables ventajas que ofrecían. Un ejemplo evidente fue el río Ebro que fue visto como una vía fluvial de gran importancia para transportar productos, incluso para lograr la conexión del mar Mediterráneo con el Cantábrico. Una idea defendida por el Marqués de Ayerbe, en 1777, pensando en Laredo como punto de exportación hacia el norte, que se complementó con la propuesta del canónigo Antonio Arteta, que proponía el uso del Puerto de los Alfaques como punto de salida de los productos aragoneses hacia América. Junto a ello, los ilustrados de la Económica Aragonesa intentaron crear una moderna red de carreteras que modernizara el territorio, ajustando un gran eje norte-sur desde la frontera con Francia hasta Teruel que, comenzada en 1778, es la Autovía mudéjar que esta concluyéndose.

Por ello, todos deben reflexionar sobre la utilidad de las comunicaciones para que las gentes se muevan y se conozcan. En Educación Infantil deberían explicar qué es para ellos un camino o una carretera, para qué sirven y cuantas conocen. Los de Primaria pueden comenzar a trabajar el mapa de Aragón pintando las principales carreteras, siendo los cursos superiores los que podrían intentar pintar en colores las carreteras del siglo XVIII, los caminos medievales, las vías romanas, etc. Los de Secundaria deberían intentar hacer un debate sobre la relación entre la existencia de carreteras y el desarrollo de los pueblos que tienen acceso a ellas. Y los alumnos de Bachillerato podrían profundizar en estos proyectos ilustrados que dan pie a la comunicación por el Ebro, la carretera de Alcañiz o la actual Vía mudéjar, valorando si se han concluido las propuestas de los ilustrados. Se elegirá a algunos para que expongan en clase sus conclusiones y los demás preguntarán o debatirán, buscando como propuesta mejorar la gestión de las relaciones sociales a través del diálogo.


 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Artículos publicados

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón