Jornada de huelga de estudiantes. La LOMCE, supuesta ley de mejora educativa

 

Andrea Rubio Manero y Adrián Crespo San Martín. 1° de Bachillerato IES Juan de Lanuza (Borja)

La LOMCE, ley de supuesta mejora educativa, se ha convertido en un tema que ha generado mucha polémica en nuestra sociedad. Aprobada el pasado 28 de Noviembre, su primera aplicación se ha llevado a cabo en el actual curso 2014-2015, la cual afecta a los cursos de 1°, 3° y 5° de Primaria, en los que se han producido cambios como la desaparición de la asignatura de Conocimiento del Medio, y en su lugar, la impartición de las asignaturas de Sociales y Naturales por separado.

Además de esto, en el caso de los cursos de Bachillerato se eliminará la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) o Selectividad, siendo sustituida por la Reválida, un examen que, si el alumno no aprueba, tendrá como resultado no poder continuar con sus estudios.

Durante los siguientes meses se seguirán implantando nuevos cambios que afectarán a los cursos de 2°, 4° y 6° de Primaria, 1° y 3° de ESO, el curso de 1° de Bachillerato e incluso a los alumnos universitarios, que se sentirán impotentes a la hora de intentar pagar los másteres que proporcionará la nueva medida del «3+2». Todas estas reformas más que parecer propias de una democracia, nos retrasan a una época de subordinación y decadencia, con el fin de amaestrar a muchas generaciones y potenciar así esa distinción clasista que se esconde tras cada reforma educativa llevada a cabo por nuestro Gobierno hasta día de hoy.

Hemos llegado a un punto en el que hablar de Educación Pública se ha convertido en una utopía para muchos. Para poder acceder a una formación profesional, sólo la podrán cursar aquellos estudiantes cuyos bolsillos sean capaces de apoquinar 400 euros de matrícula, o a aquellos a los que les interese formarse como ingenieros en un grado de ingeniería informática deberán disponer de una cantidad abrumadora, 4.500 euros, y así a puñados.

Pues bien, no creemos que la sociedad española sea tan ignorante en estos momentos como para permitir que un puñado de mangantes y corruptos hagan uso de nuestra soberanía para engendrar así una sociedad envenenada. ¿Qué pasa con nosotros?, ¿dónde está la opinión del pueblo? ¿de los estudiantes? Es en días como el 26 de febrero cuando ninguno de nosotros deberíamos quedarnos de brazos cruzados, en casa, contemplando y tolerando toda esta desfachatez. Es por todo esto por lo que llevamos a cabo manifestaciones en las que tenemos la obligación de aguantar y pelear, por todas aquellas personas que durante tantos años atrás invirtieron sus esfuerzos por conseguir todos nuestros derechos que, a día de hoy, son aniquilados por una cuadrilla de gandules. Debemos resistir y reivindicar nuestros derechos, nuestro futuro, un futuro que está en juego y que puede arruinarse de la noche a la mañana. Dejémonos de tonterías y pongamos consciencia en todo lo que está ocurriendo. Si nosotros no luchamos por nuestros intereses, por una prosperidad digna, ¿quién lo va a hacer?

Pensémoslo.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de t Opinas

 

 
Contacto | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón