¡Aturdida!

 

Ángela Lambea, 3º ESO IES Juan de Lanuza (Borja)

Infancia:

Cómo con esa sonrisa deslumbrante y ese cuerpecito te creías que eras el más poderoso de todos, llenabas el mundo de fantasía y los colores, de alegría... Los árboles, eso sí que eran juguetes, cuando subías y trepabas como si fueras Tarzán o, ¿por qué no?, un hada en un bosque mágico ayudando a los animalitos con sus poderes... Para mí todo era mágico, como para todos y cada uno de los niños. Qué corta es la infancia para disfrutar a gusto, al igual de corta que los enfados que te perdonabas a los cinco minutos, porque tu felicidad era más importante que tu orgullo. Eso sí que era vivir sin preocupaciones...

Adolescencia:

Adolescencia, ¡Bendita sea! Preocupaciones por aquí y por allá; amigos, familia, estudios... Que con un simple gesto insolente, en tu mente se crea un nido de pájaros, que tu vida o, mejor dicho, tus emociones y sentimientos sean una montaña rusa, alegre, decaído, eufórico... No sabes cómo encajarás con las nuevas amistades o si seguirás con las pasadas, no sabes qué te deparará el futuro, ni si serás feliz o no. Así definiría yo la adolescencia, ¡aturdida!

 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón