Un rey aragonés y universal

 

Una gran exposición en el Palacio de la Aljafería pone en valor la figura de Fernando II de Aragón

Laura Rabanaque (El Periódico del Estudiante)

Mostrar la dimensión universal de Fernando II de Aragón, también conocido como el rey Fernando El Católico, y poner en valor su figura. Con estos objetivos el Gobierno de Aragón ha organizado la exposición Fernando II de Aragón, el rey que imaginó España y la abrió a Europa, que puede visitarse hasta el próximo 7 de junio en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza. La muestra se articula en torno a cuatro espacios que recrean la vida del monarca y aspectos de la sociedad de su tiempo con 150 piezas procedentes de ocho países (Aragón y resto de España, Francia, Italia, Ciudad del Vaticano, Reino Unido, Austria, Alemania y Holanda). Estos magníficos objetos, algunos de ellos nunca vistos en nuestro país, incluyen desde pinturas a esculturas, pasando por joyas, orfebrería, grabados, miniaturas y documentos históricos.

Todo ello para explicar como, durante casi 50 años, Fernando II fue protagonista de la historia de Europa, precisamente en el momento en el que se estaba diseñando el mundo occidental moderno. En su reinado, se incorporó el reino nazarí de Granada al territorio cristiano y se produjo la llegada a tierras americanas. Su política estuvo dirigida a conseguir la unidad de los reinos de Castilla y Aragón para que mejorara la situación de ambos y fueran capaces de actuar con fortaleza en el contexto europeo.

La vida del monarca

Nacido en la localidad zaragozana de Sos, Fernando II de Aragón (1452-1516) era hijo de Juan II de Aragón y de la castellana Juana Enríquez. Su abuelo Fernando I, el rey del Compromiso de Caspe, era nieto del aragonés Pedro IV e hijo del castellano Juan I. A la muerte de Enrique IV de Castilla (1474), el príncipe aragonés, casado en 1469 con la princesa Isabel, además de ser el primogénito del Rey de Aragón, era el señor principal de la Casa Real de Castilla, el pariente mayor de la dinastía Trastámara. Establecido en el trono de Sicilia en 1468 con 16 años de edad, sucedió en el de Aragón a su padre en 1479, y ya entonces llevaba cinco años reinando en Castilla por su matrimonio con la reina Isabel.

La formación política de Fernando fue eminentemente práctica, recibida directamente de sus padres en medio de los avatares de la sublevación catalana, ilustrada con los relatos de las aventuras de su tío Alfonso, el rey de Aragón conquistador de Nápoles. A los diez años, cuando murió su hermano mayor Carlos, se convierte en heredero de la Corona de Aragón y vivió inmerso en la dura guerra civil de Cataluña, llegando a estar con su madre sometido al asedio de las tropas catalanas en la fortaleza de Gerona. Antes de los 15 años dirigió ejércitos, ganó batallas y participó en asambleas y con 17 (1469) emprendió el camino a Castilla en una misión arriesgada y de incierto resultado como fue su matrimonio con la princesa Isabel, posible sucesora del trono castellano.

El objetivo de la boda entre Isabel y Fernando tenía por objetivo impedir el enlace con un príncipe francés y evitar la intervención de Castilla en la guerra civil entre las autoridades catalanas y la monarquía aragonesa. El joven Fernando no solo cumplió su misión sino que además se ganó a la nobleza y la iglesia castellana para imponer los derechos sucesorios de su esposa (y los suyos) frente a los de la infanta Juana, llamada despectivamente "la Beltraneja". Los acuerdos alcanzados para lograr el matrimonio y la llegada al trono muestran la intención de Fernando de lograr que la unión de las coronas de Castilla y Aragón se mantuviera y ambas se fortaleciesen de cada al exterior. Con apenas 23 años, en su primer testamento, remarca los beneficios que para las dos partes iba a reportar la unión de ambas coronas. Unos 40 años después, al final de su vida, el rey expresa su satisfacción en una frase que puede servir para resumir su pensamiento: "Ha mas de setecientos años nunca la Corona de España estuvo tan acrecentada ni tan grande como ahora, así en Poniente como en Levante, y todo, después de Dios, por mi obra y trabajo".

Un futuro juntos

España en los siglos medievales había sido solo un concepto teórico. Hablar de Hispania o España hacía referencia a un espacio formado por territorios independientes con un pasado unido por romanos, visigodos y musulmanes, y roto precisamente por la reacción cristiana de numerosas zonas del norte de la península ibérica frente a la presencia islámica. Durante un milenio ese horizonte se acercaba y se alejaba sin hacerse nunca realidad hasta que en el siglo XIV la fortaleza lograda por Castilla y Aragón podía concluir en una fusión o en un enfrentamiento. Finalmente con la decisión de unir en matrimonio a Isabel y Fernando se logró evitar enfrentamientos y garantizar la convivencia entre las familias reinantes.

En enero de 1479, con la muerte de su padre Juan II, Fernando fue proclamado Rey de Aragón. El fallecimiento coincidió con el triunfo de Isabel y Fernando sobre el ejército portugués y con el nacimiento del príncipe Juan, lo que aseguraba ambos tronos al matrimonio y la continuidad dinástica.

A finales de junio de 1479, tras los funerales y lutos por la muerte de Juan II, Fernando entró en Aragón y juró en la Seo zaragozana ante El Justicia de Aragón su compromiso de guardar las libertades y privilegios del reino. Después hizo lo propio en Cataluña y Valencia para regresar a Castilla donde le esperaba Isabel en Toledo para dar a luz el 6 de noviembre a su tercer hijo, la infanta Juana, que sería finalmente la sucesora de los monarcas. El largo proceso de lo que conocemos como monarquía española había comenzado. La unión de las principales coronas de la península se había logrado y se iniciaba la construcción de un proyecto de futuro más sólido.

Así comenzaban los 37 años del reinado de Fernando II de Aragón, que se engloban en los 42 de su gobierno en Castilla (de ellos 30 junto a la reina Isabel) en lo que se conoce como reinado de los Reyes Católicos, que constituye uno de los periodos más brillantes de la historia española, no solo por ser su punto de partida sino porque en su transcurso se produjo la apertura a Europa y al mundo con la llegada a América, y la eclosión del Renacimiento.

Visita: www.fernandosegundodearagon.es

 

 

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