Otra vez, la chuleta

 

Iván Gabarre, 3º ESO Instituto Sierra de Guara

Era el día del examen final y yo estaba allí por haber copiado en exámenes anteriores. No había aprendido la lección y volví a intentarlo.

La profesora de matemáticas era la más astuta que me había encontrado en mi corta vida de estudiante y ya me había pillado copiando en varias ocasiones al igual que a muchos de mis compañeros.

No se la podía engañar. Tenía la vista de un águila, el oído de un elefante y un sexto sentido propio únicamente de una mujer. Volvimos del recreo y nos estaba esperando tras su mesa con su sonrisa en la boca. Esta vez no me iba a pillar, había sido más listo que ella. Me podía registrar y no encontraría nada. La chuleta estaba previamente escondida en la tapa de la calculadora y la había dejado encima de la mesa desde la primera hora de clase.
--El examen comienza... ¡Ya!

Las fórmulas matemáticas estaban al alcance de mi mano al igual que mi aprobado, mientras la profesora me miraba desde su cómodo asiento con una burlona sonrisa. Mi mano se abalanzó sobre la calculadora, la destapé y leí: --"Lo siento, sigue buscando".

La había colocado ella. Una derrota más. Había descubierto que quería copiar, me había dado una lección y lo lógico era que me suspendiera. Mi vista se dirigió de nuevo a la profesora y me dijo:
--¿A qué esperas? Una profesora debe dar segundas oportunidades a quien no aprendió de la primera.

Eso significaba que no estaba suspendido. Era hora de sacar lo mejor de mí mismo y demostrarle que pese a mis múltiples errores, no se había equivocado en darme de nuevo su confianza.

 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón