El imperio animado

 

Walt Disney fue pionero en el cine de animación y también en la forma de promocionar los productos de un mundo propio que fundó en 1923

Alicia Gracia (Periódico del Estudiante)

No solo de pan vive el hombre. También se nutre de fantasías, ilusiones y aventuras. Walt Disney (1901-1966) fue un visionario y supo ver en el cine animado un tirón para alimentar de historias al público. Se convirtió en todo un icono de la cultura popular del siglo XX y 50 años después de su muerte su empresa, The Walt Disney Company, sigue siendo un referente cinematográfico. Pero no solo eso. Su poder se amplía a todas las facetas del ocio. Disney fue también pionero en la forma de promocionar los productos de un imperio que creó en el 1923 y en la construcción de parques temáticos, insólitos hasta aquel momento, y que en la actualidad se expanden por todo el mundo.

Blancanieves y los siete enanitos (1934) fue la primera cinta de Disney y con ella nació la primera princesa Disney que hoy muchos acusan de representar a una mujer sumisa y pasiva, prototipo que definiría al resto de princesas durante décadas y cuya tendencia rompería en el 2012 la película Brave y en el 2013 Frozen, ambas creación de Pixar Studios, filial de Disney desde el 2006. Dumbo, Peter Pan, La Bella y La Bestia, La Sirenita, El Rey León, Tiana y el Sapo y Big Hero 6 son solo algunos ejemplos de la lista casi interminable de las producciones que Disney ha llevado a las pantallas.

Esta carrera de éxito también ha tenido sus baches. Los años 30 y 40 se caracterizaron por la tensión entre Walt Disney y sus trabajadores. Este se negaba a permitir la afiliación sindical de sus empleados y el descontento de estos fue en aumento. Aunque eran los mejor pagados de la profesión, el trabajo de numerosos empleados no era reconocido en los títulos de crédito de las películas. En 1941, los trabajadores consiguieron tener un líder sindical que intentó negociar con la empresa pero fue rechazado. Disney lo consideró una traición personal y despidió a animadores que tenían una posición importante dentro de los estudios, así como a 16 trabajadores más. La consecuencia fue una gran huelga entre los trabajadores. Finalmente, Disney, influido por la opinión pública favorable a la huelga, los trabajadores obtuvieron mejoras salariales y se acordó un sistema para reconocer su trabajo en los títulos de crédito. Sin embargo, el regreso a la normalidad no fue tal, ya que Disney no perdonó nunca a los huelguistas y más tarde explicó que la huelga había formado parte de una estrategia del Partido Comunista de los Estados Unidos para ganar influencia en Hollywood. Muy poco después, cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, Disney colaboró estrechamente con el gobierno, produciendo películas educativas y de formación militar, así como otras encaminadas a elevar la moral en la retaguardia, como los cortometrajes Der Fuehrer's Face (El rostro del Führer) o Education for Death (Educación para la muerte).

En el 2013, los estudios de animación 2D de la compañía cerraron sus puertas concluyendo así una época y abriendo la era 3D. Fue el último estudio en hacerlo tras la compañía DreamWorks y Warner.

Beneficios imparables

Sin embargo, el éxito de este gigante del entretenimiento sigue creciendo sin cesar. Al cierre del año pasado, los beneficios netos del grupo Walt Disney aumentaron un 12% hasta alcanzar los 8.382 millones de dólares (unos 16.899 millones de euros). Mickey Mouse, por ejemplo, sigue siendo un símbolo que permanece inalterable a pesar del paso de los años. Este ratón de enormes orejas y aire travieso fue quien situó a Disney en el camino a la fama en Hollywood. Actualmente podemos ver su cara impresa en camisetas, paraguas, mochilas y un sinfín de artículos.

El imperio Disney pronto llegará a la China continental con Disneylandia Shangái, que abrirá sus puertas el próximo 16 de junio, que supone la mayor inversión público-privada de la megalópolis desde la celebración de la Exposición Universal del 2010. El parque temático, de casi 25 kilómetros cuadrados, se ha gestado gracias a cinco años de trabajo y a una inversión de 34.000 millones de yuanes (4.650 millones de euros). Disney es el principal grupo mundial del sector por número total de visitantes, con 126,48 millones en el 2012.

Disney explota los ocho primeros recintos por afluencia y doce de los 25 más exitosos del globo, un negocio que generó 12.920 millones de dólares, según sus últimas cuentas anuales. The Walt Disney Company gestiona 18 parques de atracciones, 39 hoteles, 8 estudios cinematográficos, 11 canales de televisión por cable y uno terrestre.

Una lista de estrenos interminable

Y sigue con su carrera imparable en la producción de cine de animación. El libro de la selva se ha convertido en el mejor estreno en lo que va de año. Y se avecinan próximamente multitud de películas como Alicia a través del espejo, The BFG, Pete's Dragon, Doctor Strange, Buscando a Dory, La Bella y la Bestia y Toy Story 4, entre muchos otros estrenos que tienen previstos hasta el 2017.

En los primeros años de la década de los 20, los dibujos animados eran todavía un género casi experimental y Walt Disney aprovechó su intuición para explotar las posibilidades de su época. Ahora, en pleno siglo XXI y después de medio siglo de la muerte del creador del imperio de lo animado, la relevancia de su obra sigue vigente. Los niños siguen soñando con los dibujos de Disney y Pixar y los adultos continúan recordando que ellos también hicieron lo mismo no mucho tiempo atrás. "Si tienes un sueño y crees en él, corres el riesgo de que se convierta en realidad", dijo un día Walt Disney, y lo cierto es que a él se le cumplió su deseo de liderar un imperio.

 

 

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