Robots de laboratorio

 

Rubén Alejandre, 3º ESO La Salle Montemolín

ATH-1 y ATH-2 son dos robots que están trabajando en un laboratorio de investigación científica desde hace dos meses. Los dos tienen mucho que hacer para poder alcanzar el objetivo de ir a trabajar a un hospital de niños junto a médicos para ayudar en el diagnóstico y cura de enfermedades infantiles.


Se supone que tanto ATH-1 como ATH-2 deberían ser iguales y funcionar de la misma manera ya que están hechos con los mismos materiales y el mismo software pero algo debió pasar cuando los programaron ya que la forma de trabajar y actuar es completamente distinta en cada uno.


ATH-1 está todo el día en el laboratorio sin parar de trabajar, estudiar y actualizarse para poder pasar las pruebas que le permitían poder pasar al hospital y así poder ayudar todavía más a la humanidad y a la ciencia.


ATH-2 es todo lo contrario. También está aprendiendo mucho pero no lo que se espera de él. Ha aprendido un montón de cuentos, historias (unas con moraleja, otras divertidas, otras tristes). También ha estado aprendiendo a cantar canciones, bailar y contar chistes, así como acariciar y a dar masajes.


ATH-1 se enfada mucho con él (ATH-2) diciéndole que les queda muy poco tiempo para realizar las pruebas de acceso al hospital y que si no las pasan, las convertirán en un montón de chatarra. ATH-2 le dice que no se preocupe por él, que cuando llegue el momento del examen, ya que verá qué hace pero que ahora se lo está pasando muy bien y disfrutando mucho de los humanos.


FINAL 1


Llegó el día de las pruebas de acceso al hospital. El tribunal que tenía que decidir si nuestros jóvenes robots pasaban el examen estaba formado por cinco médicos y cinco expertos en robótica.


ATH-1 respondió de forma excelente a todas las preguntas que se le hicieron, sus diagnósticos eran increíbles y las posibilidades de cura las contaba con todo detalle. A todos sorprendió la cantidad de datos que había almacenado y la rapidez de responder a las preguntas. Cuando llegó el turno de ATH-2 la cosa fue muy distinta, no respondía de forma clara a las preguntas y su capacidad de reacción era muy lenta.


Como era de esperar, el tribunal felicitó a ATH-1 por su esfuerzo y trabajo. ¡Había superado la prueba! ATH-2 fue reprendido por no esforzarse y le dijeron que esa misma tarde sería convertido en chatarra.


FINAL 2


Llegó el día de la prueba de acceso al hospital. El tribunal que tenía que decidir si nuestros jóvenes robots pasaban el examen. Estaba formado por cinco médicos y cinco expertos en robótica.


ATH-1 respondió de forma excelente a todas las preguntas que se le hicieron, sus diagnósticos eran increíbles y las posibilidades de cura las contaba con todo detalle. A todos sorprendió la cantidad de datos que había almacenado y la rapidez que tenía en responder a las preguntas.


Cuando llegó el turno de ATH-2 la cosa fue muy distinta. Sus contestaciones no eran las que esperaba el tribunal. Comentaba cómo trataría al paciente, cómo le daría la noticia de su enfermedad, cómo les acariciaría, le contaría historias y si lo necesitaba se quedaría a velar sus sueños. Lo único que sentía era que no había aprendido a besar.


Como era de esperar, el tribunal felicitó a ATH-1 por su esfuerzo y trabajo. ¡Había superado la prueba! Con ATH-2 el tribunal estuvo deliberando mucho rato y al final por seis votos a cuatro superó la prueba también.


El tribunal explicó que los dos juntos formarían un gran equipo, uno como experto en temas de salud y cuerpo y otro como experto en salud del corazón y la mente.

 

 

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