La melódica casa

 

Patricia Esós, Salesianos Nuestra Señora del PIlar

La casa era grande y luminosa. No esperaba que fuera a ser así, su desgastada fachada escondía algo realmente mágico en su interior.

Aquellas paredes pintadas con tonos claros, la elevada altura de sus techos y los grandes ventanales distribuidos por toda la casa dejaban pasar toda la luz haciendo que las habitaciones se llenaran de vida.

Recorrí cada una de las habitaciones, todas ellas tenían algo en común: de sus paredes colgaban un gran número de cuadros de músicos de la época pasada: Mozart, Beethoven, todos estaban presentes.

De repente al final de uno de los pasillos, una gran puerta de madera llamó mi atención. Era distinta a las demás, me dirigí con cuidado y la abrí muy despacio. Al entrar vi una gran sala repleta de partituras y libros de música con un gran piano de cola en el centro. Me senté, puse mis dedos sobre sus desgastadas teclas y empecé a tocar.

 

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón