Aquel momento

 

Miguel Lalmolda, 3º ESO Colegio Salesianos

No podía creer lo que veían mis ojos, pero ahí estaba... Esa devastadora escena, llena de angustia, de gritos, de dolor, de llantos, de tristeza, de no saber si mañana verían la luz del día. Esa angustia de no poder hablar con tu familia, de no saber si están bien, de si alguien va a llamar a la puerta, de no saber si van a dar otra mala noticia o vas a ser tú el motivo de alguna, de no saber si algún día llaman a la puerta, volverás a ver a tu madre, a tus hijos, a tu esposa, a tus amigos, a nadie, con el que hayas tenido contacto antes, a nadie en general.

Y esta noche se apaga la luz, hemos sobrevivido. Esperamos un milagro, desesperados, incomunicados. Y cuando más tranquilidad hay, los niños están dormidos, mi esposa y mi madre también, quedábamos despiertos mi padre y yo, justo entonces llaman a la puerta, esa fatídica puerta. Se despiertan todos, asustados de no saber quién será, no nos atrevemos a abrir. Yo, asustado, me dirijo hacia esa puerta sin saber lo que hay al otro lado. Abro la puerta y... Algo esperado pero a la vez traumático, mi familia está mirándome a mi y a esos hombres armados y tan solo puedo decir adiós cuando se apaga la luz.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Rincón Literario

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón