Del campo al comedor escolar

 

Centros educativos como el CEIP Espartidero de Zaragoza apuestan por cocinas autogestionadas que usen productos ecológicos y de cercanía

Alicia Gracia (Periódico del Estudiante)

Los comedores escolares aragoneses han empezado a abrir sus puertas a los productos de la huerta de la comunidad y los alumnos ya pueden degustar en los menús preparados por los centros verduras y hortalizas de proximidad y, en su mayoría, ecológicas. En muchos de ellos, son las propias familias las que gestionan la dieta de sus hijos en el colegio.

El comedor del CEIP Espartidero de Zaragoza, ubicado en el barrio de Santa Isabel, es uno de los ejemplos. Este nuevo curso escolar se ha inaugurado la iniciativa denominada Comedor Abierto El Espartidero gracias al acuerdo alcanzado con la Red de Huertas Agroecológicoas de Zaragoza, organismo dependiente del Ayuntamiento de Zaragoza.

De este modo, desde el pasado mes de septiembre, alrededor de 400 escolares pueden disfrutar diariamente de menús elaborados con productos frescos, de cercanía y en su mayoría ecológicos en la propia cocina del colegio.

Pero este proyecto no solo está alimentando la salud de los alumnos, sino que también tiene un componente educativo muy relevante. Las propias familias que gestionan el comedor del centro educativo también realizan actividades y talleres prácticos, como los llamados Talleres Cocineros, para que los niños y niñas conozcan los alimentos que ingieren, su origen y las posibilidades que existen a la hora de cocinarlos.

Asimismo, el comedor del CEIP Espartidero de Zaragoza ha abierto un blog en el que informan de las actividades que se realizan a lo largo del año. En este portal digital, explican las diferencias que existen entre la gestión del alimento en el propio centro y el servicio de cátering de línea fría actual. Tener una cocina equipada en el centro "permite ajustar los menús diarios en función de eventualidades y reducir el desperdicio de comida", las familias son las encargadas de "comprar y seleccionar los productos directamente" y contar con "proveedores locales y cercanos al colegio permiten tener una colaboración directa y la posibilidad de hacer actividades relacionados con agricultura".

Así, las legumbres y la pasta las facilita Ecolécera, con certificado ecológico. Además, todos los productos son suministrados por proveedores locales.

Los alumnos comen un día de pescado fresco a la semana y las carnes están compradas muy cerca del barrio, así como el aceite de oliva virgen extra procede del Bajo Aragón, entre otros productos.

Pero no es el único centro de la comunidad que tiene comedores autogestionados y que utilizan productos locales y saludables. El pasado mes de septiembre, el colegio público Agustina de Aragón, en el barrio Actur, incorporó un nuevo servicio que se pone en marcha y que ha sido gestinado por el AMPA del colegio con el objetivo de ofrecer a los alumnos del centro escolar "una cocina propia, elaborada con los excelentes productos y alimentos locales, y mejorar la calidad de la comida".

De forma general, durante este año, el Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha el proceso para mejorar la calidad de la alimentación en los comedores de las 12 escuelas infantiles municipales. Se contempla la posibilidad de tres tipos de menús: el general, a disposición de todos los niños y personal del centro; el vegetariano, a solicitud de padres y madres al formalizar la matricula; y el dietético, a solicitud de los padres y madres en aquellos supuestos en que, con justificación y por prescripción médica, se deba seguir un régimen especial.

El nuevo contrato plantea no solo la prestación del servicio de comedor, sino que incide en el servicio alimenticio en su ciclo completo: la elección del producto, su confección en el propio centro y el reciclaje de los residuos producidos, así como entender este servicio como una actividad educativa en el que se camine hacia un comedor agroecoló- gico. Con este enfoque, el de las escuelas infantiles se convierte en el primer contrato municipal que incorpora los criterios de sostenibilidad en la compra pública de alimentos, tal y como establece la reciente instrucción de la Agencia de Medio Ambiente del Ayuntamiento.

LOS HUERTOS ESCOLARES

Estos servicios que se están incorporando en las cocinas de los colegios se ven complementados por otras iniciativas que llevan más tiempo funcionando en los centros educativos aragoneses, como es el huerto escolat. El primero nació en el 1983, en el colegio de La Paz y actualmente hay más del 100 centros escolares con más de 15.000 alumnos implicados en la actividad.

Los huertos escolares que hay en Zaragoza son muy diversos: van desde los tradicionales con caballones a los de bancales rectangulares a ras de suelo, bancales elevados y con riego por goteo, optimizando así el agua que consumen. Asimismo los centros que realizan esta actividad son muy variados, desde escuelas infantiles a secundaria, escuelas de educación especial, centros de tiempo libre o educación de calle.

Fue en el curso 2010/2011 cuando se constituyó la Red de Huertos Escolares Agroecológicos, que apoyados por el Ayuntamiento, se mueven por el compromiso de cultivar de una manera respetuosa con la naturaleza y de utilizar el agua para regar de una manera responsable. Así, los huertos escolares se convierten en laboratorios vivos en el que los alumnos pueden descubrir la vida, adquirir experiencias, destrezas y valores, y, de forma específica, observar de primera mano de dónde proceden los alimentos.

 

 

foto

 

» Subir
» Imprimir página
» Más noticias de Tema de la semana

 

 
Contacto | Aviso Legal | Inicio

Desarrollado por DiCom Medios, S.L.
© Prensa Diaria Aragonesa

Ibercaja Gobierno de Aragón