El otoño

 

Adriana Alcalá (La Salle Montemolín)

Después de todo un verano de gran intensidad, actividad, ejercicio y, por supuesto, de no entrar en casa en toda la tarde, llega un periodo de más relajacion en cierto modo. Llega el otoño, la estación famosa porque los árboles se despojan de sus vestimentas, las hojas, y se quedan desnudos.

Inspira tranquilidad, relajación, tiempo de descanso, sobre todo en la naturaleza; los árboles se quedan sin hojas, los animales empiezan su hibernación, hay más humedad y empieza a hacer más frío, aunque actualmente parece que el tiempo no cambia, ni para bien ni para mal.

En otoño, apenas se oye trinar a los pajarillos, que antes, al pasar por la plaza que siempre cruzas para ir al colegio, oías. Hay menos gente en las calles y en los pueblos cada vez hay menos gente, a causa del frío.

Cuando por la mañana vas al colegio, no hay nadie por la calle y empieza a hacer frío, sientes una paz y una tranquilidad, como sino hubiera nadie más, como si estuvieras tú solo en medio de la ciudad.

Te juntas con las amigas, vais todas con abrigo largo y sientes como el verano se ha acabado, te das cuenta de la libertad que te quita ir con tanta ropa, lo incómodo que es ese abrigo largo, que tanto te abriga, por lo que no te puedes despojar de él.

Son las seis de la tarde y ya es de noche, las calles están muy solitarias, y sólo te cruzas con dos personas, que no conoces de nada, que tienen tanto frío como tú. Quedas para salir, vuelves antes a casa. Parece que son las diez cuando en realidad son como mucho las seis y media. Tus padres no te dejan hasta más tarde de las nueve, con la excusa bien cierta de que ahora se hace más pronto de noche, y con razón, porque te das cuenta de que no hay nadie en la calle, que vas tú sola.

El otoño tiene sus consecuencias, buenas y malas. Al igual que el invierno, es tiempo para pasar con la familia, ya no vas tanto por ahí. Toda una tarde jugando a juegos de mesa, merendando, y viendo la televisión, el otoño es una estación bonita aunque a mí me gusta más el invierno, cuando cae la nieve y la ves por la ventana y más tarde sales a jugar con tus amigos revolcándote en la nieve. Pero una tarde de otoño lluviosa, aunque parezca aburrida, le puedes sacar mucho partido, puedes conversar con tu familia y compartir ese tiempo.

En definitiva el otoño es una de las estaciones más especiales, al igual que la primavera. Se nota un punto mágico en el ambiente.

 

 

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